Ideas de tatuajes

Tatuajes de árbol: significado, árbol de la vida y diseños

Por Actualizado el

Primero las raíces, después la copa: en ese orden se planea un árbol, y en el inverso se arrepiente la gente. La silueta es alta y se abre arriba, así que pide un campo largo, la columna o el antebrazo de la muñeca al codo, nunca un cuadrado.

Toca cualquier diseño para verlo sobre tu propia piel en el simulador, sin registro.

Esta serie de 26 diseños de árbol, en cifras

Estilos representados
ilustrativo (14), tradicional (3), acuarela (2), biomecánico (2), lineal (1), sketch (1)
Negro y gris frente a color
58 % en negro y gris, 42 % a color
Casi siempre dibujado junto a
hoja, pájaro, cuervo, búho

Contado sobre los 26 diseños que aparecen en esta página. Todos se dibujaron para InkCraft; ninguno está copiado ni reposteado. Puedes citar estos datos enlazando a esta página.

Qué significa un tatuaje de árbol

Pocas formas explican una familia tan bien como un árbol, porque la familia tiene la misma arquitectura: lo que vino antes abajo, lo que viene después arriba, y un tronco que los sostiene a todos. Por eso se usó para dibujar genealogías siglos antes de que alguien lo tatuara, y por eso un árbol con nombres o iniciales habla casi siempre de linaje y no de naturaleza. Lo que se olvida está bajo tierra. Con todas sus raíces a la vista, el árbol dice que el pasado carga con el presente; dibujado desde la línea del suelo hacia arriba dice otra cosa, rara vez la que se quería, y ese es el arrepentimiento que más se oye en los estudios.

Qué árbol es importa más que cómo está dibujado. El roble —encino, en México— es aguante y terquedad; el sauce llorón es duelo, y es el árbol de cementerio en la tradición inglesa y en la china por igual; el pino es pasar el invierno. En este continente hay especies con lecturas propias: la ceiba era para los mayas el árbol del mundo, con las raíces en Xibalbá y la copa en el cielo, y sigue siendo sagrada en Guatemala, en Cuba y en Puerto Rico; el ahuehuete es el árbol nacional de México, y el del Tule, en Oaxaca, lleva más de mil años creciendo; la araucaria es el pehuén de los mapuches. Y el olivo, para quien tiene abuelos andaluces, es la paz y el Mediterráneo de una sola vez.

Cuando alguien dice árbol de la vida puede estar pidiendo tres cosas. La celta y la nórdica son composiciones cerradas: raíces y ramas reflejadas dentro de un anillo, con Yggdrasil, el fresno que sostiene los nueve mundos, o el crann bethadh irlandés detrás; la Cábala aporta las diez sefirot, que en realidad son un diagrama y no un árbol. La tercera es mexicana y no se parece a ninguna: el árbol de la vida de Metepec, en barro policromado, con Adán y Eva, la serpiente, el sol, la luna y una nube de flores y angelitos en las ramas. Como tatuaje es una pieza simétrica, cargada y a color, y los mejores se dibujan mirando las piezas de la familia Soteno y no una plantilla celta. Si es lo que quieres, pídelo por su nombre.

El árbol sin hojas merece una aclaración, porque se lee mal la mitad de las veces. No está muerto; está en invierno, esperando, y quien lo elige suele elegirlo por eso, como imagen de algo que va a volver a brotar. Como buena parte de quienes lo vean pensarán lo contrario, conviene dejarle una pista de qué lado está.

De dónde viene el diseño

Cada cultura plantó el suyo: Yggdrasil en las Eddas islandesas del siglo XIII, la ceiba que los mayas tallaron como eje del mundo en Palenque, los cuatro árboles de los rumbos en el Códice Fejérváry-Mayer, las diez sefirot de la Cábala. El árbol con nombres en las ramas desciende del árbol de Jesé, la genealogía de Cristo que los vitrales de Saint-Denis y Chartres dibujaron en el siglo XII con los reyes de Judá en las ramas, y que la heráldica europea convirtió en diagrama de familia hacia el siglo XV. El de Metepec nació en el XVI como material de catequesis —los frailes explicaban el Génesis con barro— y hoy es artesanía del Estado de México. En la piel, el árbol naturalista es cosa de los últimos quince años, del blackwork ilustrativo y no del flash, con el Árbol de la vida de Klimt, de 1909, como referencia constante.

Cómo elegir el tuyo

  • La silueta de un árbol es un triángulo invertido sobre un palo, y eso decide dónde cabe: necesita altura para el tronco y anchura arriba para la copa. La columna, el muslo externo y el antebrazo completo lo dan; el omóplato no, y ahí la copa se aplasta hasta parecer una coliflor.
  • Cuenta las ramas antes que los centímetros. Cada ramita es una línea fina, y a menos de doce centímetros las líneas finas de una copa se tocan en pocos años y forman una nube gris; a ese tamaño conviene un árbol de ocho o diez ramas gruesas, dibujado así desde el principio, y no la copa frondosa reducida.
  • Si algún día va a llevar nombres, el árbol se dibuja hoy con ese hueco: ramas más separadas, un tronco más ancho para el apellido, raíces con sitio para los abuelos. Una copa tupida que ya está en la piel no admite letras sin volver a tatuar la mitad.

Tamaño, precio y zona del cuerpo

Qué tamaño tiene y cuánto cuesta

Las horas las ponen las ramas y las raíces, no la altura. Un árbol de contorno, de diez o doce centímetros, se hace en dos o tres horas y en muchos estudios ronda el mínimo. En cuanto entran una copa texturizada y un sistema de raíces completo, ya son veinte centímetros o más y una jornada entera; el de Metepec, con sus figuras y su color, pide dos sesiones. Los nombres son tiempo de letras aparte, y las letras se cobran por el cuidado: cada uno suma un cuarto de hora.

Dónde queda bien y cuánto duele

Sobre la columna, con las raíces naciendo en la cintura y la copa abriéndose entre los omóplatos, es donde el árbol se ve como árbol; ahí también es donde más duele, porque la aguja pasa sobre hueso. El antebrazo lo recibe de la muñeca al codo, con las raíces cayendo hacia la mano, y el muslo externo admite uno grande sin doblarlo. El omóplato, cuadrado, aplasta la copa; las costillas admiten uno alto y fino.

Qué preguntarle a tu tatuador

  • Hasta dónde llegan las raíces en el boceto y si se ven tanto como la copa: un árbol de familia con raíces de adorno dice la mitad de lo que querías.
  • De qué especie es el tuyo y que se note en las hojas: una ceiba, un ahuehuete y un olivo no se dibujan igual, y un árbol genérico no es ninguno de los tres.
  • Cuántos nombres caben en las ramas sin que la copa se cierre, y dónde pondría los que lleguen después, hijos o nietos, sin retocar lo hecho.

Los precios cambian mucho según la ciudad y el tatuador; tómalos como duración de sesión, no como presupuesto, y cuenta con un mínimo de estudio en cualquier pieza pequeña.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa un tatuaje de árbol?

Familia y tiempo, y las dos cosas a la vez por la forma: raíces, tronco, ramas. Con nombres es linaje; con raíces visibles, que el pasado sostiene; sin ellas, un dibujo de naturaleza. La especie afina la frase: el roble es aguante, el sauce es duelo, el pino resiste el invierno, la ceiba es el árbol del mundo maya y el olivo es paz.

¿Un tatuaje de árbol debe llevar raíces?

Depende de qué árbol sea. El genealógico, sí: sin raíces se queda en un árbol bonito con nombres colgados, y los abuelos, que suelen ir abajo, se quedan sin sitio. El de paisaje, el pino solo o la silueta contra la luna, no las necesita. Lo que no funciona es decidirlo después: las raíces cambian la altura del tronco y la posición de todo lo demás.

¿Qué significa un árbol seco o sin hojas?

Invierno, no muerte. El árbol sin hojas está dormido y se elige como promesa de que algo va a brotar, y en negro sobre piel es además el más limpio de todos, porque sin copa no hay líneas finas que se junten. El riesgo es que buena parte de la gente lo lea como pérdida; un brote, un nido o una luna detrás lo inclinan hacia la esperanza.

¿Es lo mismo el árbol de la vida que un tatuaje de árbol?

Son primos, no hermanos. El árbol de la vida celta o nórdico va cerrado en un círculo, con las raíces devolviendo la forma de las ramas como un espejo, y remite a Yggdrasil, al crann bethadh o a las sefirot según el dibujo; el mexicano de Metepec es de barro, de color, y lleva a Adán y Eva entre las flores. Un árbol suelto metido en un aro no es ninguno de los tres, así que nómbralo al pedirlo.

¿Cómo veo si un árbol con raíces me cabe en la espalda o en el antebrazo?

Colócalo sobre una foto tuya y mide con los ojos. En el simulador de InkCraft subes una foto de tu espalda o de tu brazo, pones el árbol que te gustó y lo estiras hasta que las raíces y la copa quepan sin aplastarse; si para que entre tienes que achatar la copa, ese campo no es el suyo, y lo descubres antes de pagar.

Míralo en tu piel antes de decidir

InkCraft coloca cualquiera de estos diseños sobre una foto tuya, ajustado y envuelto a la zona que elijas, para que lo juzgues antes de que sea permanente.

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