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Tatuajes de ojo: significado, ojo turco, Horus y diseños

Por Actualizado el

Un nazar, un udyat y un ojo real se parecen en la piel y significan cosas casi opuestas: el primero repele la envidia, el segundo cura, el tercero mira. Es realismo en miniatura, sin sitio donde esconder un error, y aguanta pequeño mejor que cualquier rostro.

Toca cualquier diseño para verlo sobre tu propia piel en el simulador, sin registro.

Esta serie de 35 diseños de ojo, en cifras

Estilos representados
ilustrativo (13), tradicional (6), blackwork (2), puntillismo (2), neotradicional (2), minimalist (2)
Negro y gris frente a color
71 % en negro y gris, 29 % a color
Casi siempre dibujado junto a
luna, fuego, tigre, pluma

Contado sobre los 35 diseños que aparecen en esta página. Todos se dibujaron para InkCraft; ninguno está copiado ni reposteado. Puedes citar estos datos enlazando a esta página.

Qué significa un tatuaje de ojo

Un ojo significa que alguien mira, y toda la pregunta es quién y si eso consuela. Para un hispanohablante la primera lectura no es egipcia ni masónica: es el mal de ojo. De Andalucía a la Patagonia, a los bebés se les pone un hilo rojo, una manita de azabache en Cuba y el Caribe, una pulsera de ojo de venado en México, y se les hace una limpia con huevo y ruda contra la mirada envidiosa. El nazar, el ojo turco, el ojo de vidrio azul de Turquía y Grecia, llegó a los mismos puestos de mercado en los años 2000 y hoy cuelga de llaveros de Tepito a Once. Así que un ojo turco tatuado no es el mal de ojo, sino la defensa contra él: azul oscuro por fuera, blanco, celeste, pupila negra, y en negro y gris pierde justo lo que lo hace nazar.

El ojo egipcio es otra historia. El udyat, el ojo de Horus, es el ojo izquierdo que Horus perdió peleando con Set y que Thot le restauró, y por eso significa curación y volver a estar entero: se lleva después de una cirugía o una enfermedad tanto como por protección, y se reconoce por la lágrima y la espiral del halcón bajo el párpado. El ojo dentro del triángulo, “el ojo que todo lo ve”, es la Trinidad mirando: un ojo católico que está en retablos y fachadas barrocas de España y de la Nueva España mucho antes de aparecer en el Gran Sello de Estados Unidos en 1782 y en el billete de un dólar. Hoy casi todo el que lo pide está pidiendo la versión del billete y de las conspiraciones, lo sepa o no. México tiene un ojo de dios más antiguo y mejor fundado: el tsikuri wixárika, el rombo de estambre tejido sobre dos varas que un padre huichol hace para su hijo cada año hasta los cinco, para que los dioses lo vean y le cuiden la salud.

El ojo realista suele ser el de alguien: el de una madre, el de una hija, el de una pareja. El iris es tan único como una huella, y un buen tatuador reproduce el patrón desde una foto; es un retrato sin cara, con antecedente en las miniaturas de “ojo del amante” que la Inglaterra georgiana intercambiaba a fines del siglo XVIII. El tercer ojo es el de Shiva y el chakra ajna, entre las cejas: intuición, ver lo que no se ve. Frida Kahlo pintó a Diego Rivera en su frente en 1943, en Diego en mi pensamiento, y ese es el tercer ojo mexicano. El ojo surrealista —abierto en una palma, en una flor, en el ala de una polilla, en una cerradura— no protege ni cura: habla de percepción, de un cambio en la manera de mirar, y desciende del ojo que Buñuel y Dalí cortaron con una navaja en 1929 y del cielo dentro del iris de Magritte.

De dónde viene el diseño

Los amuletos con forma de ojo están entre los objetos protectores más antiguos que se conocen: en Tell Brak, en Siria, se enterraron miles de “ídolos de ojos” de alabastro hacia el 3500 antes de Cristo, y las cuentas de vidrio con ojo circularon por todo el Mediterráneo con los fenicios. El udyat egipcio sale del mito de Horus y Set y se ponía sobre las momias. El ojo de la Providencia entra al arte cristiano en el Renacimiento como el ojo de la Trinidad, viaja con el barroco a los retablos americanos y llega al Gran Sello de Estados Unidos en 1782. El surrealismo soltó el ojo del rostro en los años veinte, y Frida, Remedios Varo y Leonora Carrington lo pintaron en México. En el tatuaje, el ojo realista llegó con el negro y gris de los noventa, y las composiciones surrealistas con el blackwork ilustrativo de la última década.

Cómo elegir el tuyo

  • Es realismo en miniatura: todo descansa en la relación entre iris, pupila, brillo y párpado, y no hay dónde esconder un error. Es uno de los pocos temas pequeños donde el tatuador pesa más que el tamaño, y a la vez aguanta chico mejor que casi cualquier tema realista: un ojo bien hecho de cinco o seis centímetros sigue leyéndose a los diez años, y una cara de ese tamaño no.
  • Es una almendra horizontal, así que quiere un campo horizontal: el antebrazo por dentro cruzando el brazo, el esternón entre los pectorales, la nuca, la parte trasera del brazo. Puesto en vertical se lee raro por razones que nadie sabe explicar y que todo el mundo nota.
  • Manos y dedos no le convienen. La palma renueva la piel más rápido que cualquier otra parte y suelta la tinta en meses; en los dedos un nazar pierde sus anillos en un par de años y un ojo realista se vuelve un óvalo gris. Si tiene que ir en la mano, que sea en el dorso, más grande y con contorno.

Tamaño, precio y zona del cuerpo

Qué tamaño tiene y cuánto cuesta

Un nazar de línea y color de tres a cinco centímetros suele quedar en el mínimo del estudio. Un ojo realista de seis a ocho centímetros son dos o tres horas, y lo que cuesta va con el tatuador y no con la superficie: es de los pocos temas donde pagar más compra un resultado visiblemente mejor. Una composición surrealista con el ojo dentro de una mano o de una flor es media jornada o más. El brillo es un punto; las horas se van en la esclerótica, el borde húmedo del párpado y las pestañas.

Dónde queda bien y cuánto duele

El antebrazo por dentro es plano, horizontal y de los que menos duelen. El esternón es el más vistoso y de los que más arden, porque hay hueso debajo. La nuca queda escondida bajo el pelo y se aguanta bien; la parte trasera del brazo y el omóplato también. Detrás de la oreja cabe un nazar chico, con más molestia de la esperada. La palma y los dedos se borran, y un tercer ojo entre las cejas es un tatuaje en la cara, con todo lo que eso implica en el trabajo.

Qué preguntarle a tu tatuador

  • Que te enseñe ojos realistas suyos ya curados, no recién hechos: el ojo no perdona, y la diferencia entre tatuadores aquí es brutal.
  • A qué tradición pertenece el tuyo —nazar, udyat, Providencia, tercer ojo—, y si es udyat, cuál de los dos ojos, porque el izquierdo es el de Horus y el derecho el de Ra.
  • Dónde va el brillo y de qué color es el iris; si es el ojo de una persona real, de qué foto va a copiar el patrón, porque eso decide la expresión completa.

Los precios cambian mucho según la ciudad y el tatuador; tómalos como duración de sesión, no como presupuesto, y cuenta con un mínimo de estudio en cualquier pieza pequeña.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa un tatuaje de ojo?

Que alguien mira, y la tradición decide quién. El ojo turco repele la envidia; el de Horus cura y devuelve la salud; el del triángulo es Dios mirando, o el dólar, según quién lo lea; el ojo de una persona real es un retrato; el ojo abierto en una flor o una palma habla de cómo miras tú. Elegir el dibujo sin elegir la tradición es como se termina llevando algo que no se sabe explicar.

¿El ojo turco tatuado trae mala suerte?

Al revés. El mal de ojo es la mirada envidiosa que hace daño, y el nazar es el amuleto que la devuelve, el mismo que cuelga en la cuna de un bebé y en el retrovisor de un taxi de Bogotá a Estambul. Tatuado es una defensa, no una maldición. Eso sí, pídelo en azul: en negro y gris se vuelve un ojo cualquiera.

¿Qué significa el ojo de Horus?

Curación y volver a estar completo. En el mito, Horus pierde el ojo izquierdo peleando contra Set y Thot se lo restaura, así que el udyat se lleva después de una enfermedad, una cirugía o una recaída tanto como por protección. Se distingue del nazar por la lágrima y la espiral que le cuelgan del párpado, que son las marcas del halcón.

¿Qué significa el ojo que todo lo ve, el del triángulo?

Originalmente, la Trinidad vigilando: es un ojo católico de retablos y fachadas barrocas, con el triángulo por los tres y los rayos por la gloria. Desde 1782 está en el Gran Sello de Estados Unidos y desde 1935 en el billete de un dólar, y por ahí entraron las lecturas masónicas y de conspiración. Hoy casi todo el mundo que lo pide se refiere a la segunda versión.

¿Puedo comprobar si un ojo se ve bien en horizontal sobre mi antebrazo?

Sí, sobre una foto de tu propio brazo. En el simulador de InkCraft lo colocas cruzando el antebrazo, lo giras en 3D desde el navegador y ves si la almendra queda horizontal o se inclina con la curva del brazo; no hace falta cuenta. Es la prueba más barata que existe contra un ojo puesto en vertical.

Míralo en tu piel antes de decidir

InkCraft coloca cualquiera de estos diseños sobre una foto tuya, ajustado y envuelto a la zona que elijas, para que lo juzgues antes de que sea permanente.

O pruébalo primero en el navegador: gratis, sin descargar nada