Ideas de tatuajes

Tatuaje diamante: tallas, brillo y significado

13 diseños originales de diamante dibujados para InkCraftPor Actualizado el

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Ningún pigmento destella, así que en un tatuaje de diamante el brillo sale del contraste: facetas negras pegadas a piel sin tinta. El mineral más duro de la naturaleza se parte de un golpe en la dirección justa, y su nombre griego, adamas, quiere decir indomable.

Toca cualquier diseño para verlo sobre tu propia piel en el simulador, sin registro.

Esta serie de 13 diseños de diamante, en cifras

Estilos representados
tradicional (3), lineal (3), geométrico (2), blackwork (1), ilustrativo (1), acuarela (1)
Negro y gris frente a color
69 % en negro y gris, 31 % a color
Casi siempre dibujado junto a
rosa, corazón, corona, anillo

Contado sobre los 13 diseños que aparecen en esta página. Todos se dibujaron para InkCraft; ninguno está copiado ni reposteado. Puedes citar estos datos enlazando a esta página.

Qué significa un tatuaje de diamante

El nombre ya es un significado. Diamante llega por el latín desde el griego adamas, lo que no se doma ni se vence, y la piedra se lo gana: es el material natural más duro, el 10 en lo alto de la escala que el mineralogista Friedrich Mohs propuso en 1812. Quien se lo tatúa por eso habla de alguien a quien no lograron desgastar. La versión honesta trae una grieta, y es la que a muchos les gusta más: la dureza resiste el rayado pero no el golpe, y un diamante golpeado a lo largo de su plano de exfoliación se abre limpio, que es como los talladores partían antes las piedras en bruto. Duro no quiere decir irrompible, y un tatuaje puede decir las dos cosas.

La presión es el segundo sentido. Los diamantes cristalizan a partir de carbono a unos ciento cincuenta kilómetros bajo la superficie y solo suben por raras chimeneas volcánicas de kimberlita, una roca que lleva el nombre de la ciudad sudafricana de Kimberley; por eso se llevan por algo que se aguantó bajo peso. La versión popular, el carbón apretado hasta volverse joya, es falsa, porque casi todos se formaron mucho más hondo que cualquier veta de carbón y mucho antes de que existieran las plantas terrestres que lo dejaron. El español tiene además una frase hecha que vale por un tatuaje entero, diamante en bruto, para el talento que nadie ha pulido todavía, y el cristal sin tallar de esta página, un octaedro de dos pirámides unidas por la base, la dibuja al pie de la letra.

El amor es la lectura que inventó la publicidad. El archiduque Maximiliano de Austria le dio a María de Borgoña un anillo de diamantes al comprometerse en 1477, el primero que suele citarse, pero la piedra se volvió el anillo de compromiso obligado apenas en el siglo XX, después de que la redactora Frances Gerety escribiera en 1947 para De Beers el lema que en español quedó como un diamante es para siempre. Seis años más tarde, Marilyn Monroe cantaba que los diamantes son el mejor amigo de una mujer. El anillo sencillo con una piedra chica de esta página viene de esa historia, y también el corazón armado con facetas y la corona engastada, donde el diamante es atributo de otra cosa: un corazón de diamante es un amor que se jura duro de romper.

El valor es la última lectura, en sus dos sentidos. El diamante de flash, con destellos de cuatro puntas en los bordes, habla de brillar y de que te vean, el mismo impulso que el hip-hop llama ice, y explica por qué tantos lo ponen en el cuello, justo donde iría una cadena: una joya que no se quita ni se empeña. Del lado opuesto está la piedra que se derrite, con la gota blanda que Salvador Dalí les dio a sus relojes en 1931, para decir que hasta lo eterno se acabó. Y queda el rombo de la baraja francesa, el palo que en México se llama diamantes, que no es joya sino suerte en el juego y suele ir con dados y naipes.

De dónde viene el diseño

Durante casi toda la historia los diamantes vinieron de la India, de las gravas de la región de Golconda, de donde se cree que salieron el Koh-i-Noor y la piedra azul que después se talló como el Hope. Brasil tomó la delantera en el siglo XVIII con los yacimientos de Minas Gerais, donde el antiguo Arraial do Tijuco terminó llamándose Diamantina, y Sudáfrica superó a los dos después de que en 1867 apareciera el diamante Eureka cerca del río Orange. La forma que dibujan los tatuadores es más joven que el comercio: las primeras piedras eran octaedros pulidos, la talla en punta, y el brillante redondo moderno, con su tabla plana sobre un pabellón hondo terminado en punta, tomó sus proporciones del libro Diamond Design que Marcel Tolkowsky publicó en 1919. Mucho antes, el budismo había hecho del diamante la imagen de una sabiduría que corta la ilusión, y un Sutra del diamante impreso en Dunhuang en 868 es el libro impreso con fecha más antiguo que se conserva.

Cómo elegir el tuyo

  • Elige la talla antes que el estilo, porque cada una es un contorno propio. El brillante redondo visto de lado, el símbolo que todo el mundo lee, tiene la corona arriba, el filetín en medio y el pabellón en punta; la talla esmeralda vista desde arriba es un rectángulo de facetas escalonadas con las esquinas cortadas; la pera es una gota, la marquesa un óvalo con dos puntas, y el cristal en bruto no tiene tabla ni filetín. Los escalones anidados de la esmeralda son los primeros en cerrarse y por debajo de unos cinco centímetros se vuelven un bloque gris.
  • Para una plantilla sencilla, el brillante de línea se arma con un trapecio ancho arriba y un triángulo abajo, más unas cuantas líneas que bajan desde la tabla hasta la punta; con siete u ocho facetas alcanza, aunque la piedra real tenga 57 o 58. El brillo hay que fingirlo: una piedra de verdad destella porque la luz rebota dentro de ella, y la tinta solo puede poner facetas oscuras al lado de otras claras. La tinta blanca es la que antes se apaga, así que un reflejo dejado en piel sin tatuar dura más.
  • La simetría delata cualquier error, así que una piedra sola necesita un campo plano. Un diamante pequeño o minimalista de tres o cuatro centímetros aguanta si es contorno y una o dos facetas; el diamante cruzado por una rosa y el que se derrite rompen el espejo a propósito y perdonan más. De los 13 diseños de esta página, 9 van en negro y gris y 4 a color, con tres tradicionales y tres de línea por delante y dos geométricos.

Tamaño, precio y zona del cuerpo

Qué tamaño tiene y cuánto cuesta

El brillante de línea y el diamante chico que sirve de relleno, de tres a cinco centímetros, se cobran al mínimo del estudio. La gota en puntillismo y la piedra en negro y gris que flota sin suelo piden de seis a nueve centímetros y una o dos horas, porque cada faceta lleva su propio tono; la talla esmeralda necesita siete para sus escalones, y la piedra que se derrite o el diamante con rosa llegan a doce o quince centímetros y unas tres horas.

Dónde queda bien y cuánto duele

Una piedra sola es compacta: la cara interna de la muñeca, el dorso de la mano, detrás de la oreja, el tobillo o el centro del esternón, que es donde mejor luce una forma en espejo y donde más duele. La mano y los dedos pierden tinta antes que casi cualquier otra zona. El diamante alto que se derrite pide el antebrazo o la pantorrilla.

Qué preguntarle a tu tatuador

  • Qué parte del brillo va a quedar en piel limpia y qué parte en tinta blanca, sabiendo que la blanca dura menos.
  • Con cuántas facetas se queda la piedra a tu tamaño, y de qué talla real parte el dibujo.
  • Que coloque el esténcil contigo de pie y lo revise en el espejo, porque una piedra simétrica torcida se nota desde lejos.

Los precios cambian mucho según la ciudad y el tatuador; tómalos como duración de sesión, no como presupuesto, y cuenta con un mínimo de estudio en cualquier pieza pequeña.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa un tatuaje de diamante?

Lo que decidas dibujar. Un brillante con destellos habla de valor y de brillar; un cristal en bruto, de un talento todavía sin pulir; una piedra sobria en negro y gris, de dureza, de alguien a quien no rompieron. Engastado en un anillo o junto a un nombre se vuelve una promesa, y derretido, el final de algo que se vendía como eterno.

¿Cómo queda un diamante en el cuello?

A la vista casi siempre, y eso es parte de su sentido: una joya que no se quita. Al frente conviene centrarlo sobre la tráquea, porque una forma simétrica descentrada se nota enseguida; al costado, debajo de la oreja, puede inclinarse y crecer hacia la nuca. El cuello se mueve y recibe sol todos los días, así que agradece líneas un poco más gruesas que las de la muñeca y protector solar durante años.

¿Por qué tantos diamantes tatuados son azul pálido?

Porque un diamante sin color se pierde sobre cualquier tono de piel, y el flash tradicional resolvió el problema pintando lo transparente con celeste y blanco. Los azules reales existen pero son una rareza: el boro les da el tono, y el más famoso, el Hope, está en el museo Smithsonian de Washington desde 1958.

¿Es lo mismo un diamante que un rombo?

No en la piel. El rombo es una figura plana de cuatro lados iguales, la del palo de la baraja y la de los suéteres de rombos; el diamante tatuado tiene volumen, con una corona de facetas y una punta abajo. Si quieres el palo de las cartas, pídelo como rombo, porque si dices solo diamante el tatuador va a pensar en la gema.

¿Qué dice un diamante que se derrite?

Que lo que se vendía como eterno se terminó, sea un matrimonio, una fortuna o una certeza. Las gotas de negro sólido que caen de la piedra necesitan unos doce centímetros de largo para quedar separadas, y por eso su lugar natural es el antebrazo.

¿Puedo tatuarme un diamante en la mano?

Sí, sabiendo que es la zona que peor conserva el detalle. El dorso pierde tinta por el roce y el lavado constante, y los costados de los dedos todavía más, así que una piedra en la mano o un anillo tatuado con su diamante deben ir en contorno firme, sin reflejos finos, y contar con retoques cada pocos años.

¿Cómo pruebo un diamante en el cuello antes de tatuarlo?

Con una foto de frente y otra de perfil. En el simulador de InkCraft colocas cualquiera de estas piedras sobre tu piel, en 3D y desde el navegador, y comparas si te convence más centrada sobre la garganta o inclinada al costado, debajo de la oreja.

Míralo en tu piel antes de decidir

InkCraft coloca cualquiera de estos diseños sobre una foto tuya, ajustado y envuelto a la zona que elijas, para que lo juzgues antes de que sea permanente.

O pruébalo primero en el navegador: gratis, sin descargar nada