Ideas de tatuajes

Tatuaje de diente de león: semillas y significado

23 diseños originales de diente de león dibujados para InkCraftPor Actualizado el

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Soplar un diente de león y pedir un deseo se aprende de niño, y casi todos los tatuajes de diente de león muestran la esfera ya deshecha. Antes del soplido hubo una flor amarilla y una esfera entera, y las dos se tatúan mucho menos.

Toca cualquier diseño para verlo sobre tu propia piel en el simulador, sin registro.

Esta serie de 23 diseños de diente de león, en cifras

Estilos representados
ilustrativo (5), puntillismo (4), minimalista (3), lineal (3), geométrico (2), lettering (2)
Negro y gris frente a color
87 % en negro y gris, 13 % a color
Casi siempre dibujado junto a
flor, hoja, luna, pájaro

Contado sobre los 23 diseños que aparecen en esta página. Todos se dibujaron para InkCraft; ninguno está copiado ni reposteado. Puedes citar estos datos enlazando a esta página.

Qué significa un tatuaje de diente de león

Cada una de esas semillas es la planta yéndose, y quien decide adónde va es el viento. Pocas imágenes de desprendimiento son tan literales, y por eso la esfera que se deshace se volvió el dibujo de soltar: un duelo que se acepta, una relación que termina, una etapa que se deja atrás sin cargar con todo. En español la parte que vuela tiene nombre propio, vilano, el penacho de pelos finos que corona cada fruto y lo deja flotar; en el Río de la Plata a esas pelusas que viajan solas se les dice panaderos, y soplar un panadero es pedir un deseo.

El deseo es la lectura más ligera y también la más antigua. Se aprende de niño, con la flor en la mano y los cachetes inflados, y por eso un diente de león en la piel suele marcar algo que se recuerda con cariño más que algo que se sufrió: un patio, un abuelo, una tarde en el campo. Quien lo lleva por esa razón rara vez quiere la esfera rota; quiere el instante justo antes del soplido, con todas las semillas todavía en su lugar.

La planta, en cambio, contradice toda la fragilidad que se le atribuye. Tiene una raíz pivotante capaz de rebrotar entera desde un pedazo, crece en las grietas de la banqueta y sobrevive a casi cualquier intento de arrancarla, así que llevada con eso en mente es una imagen de resistencia, y las semillas son lo menos duro que tiene. Suzanne Collins la usó justo así. En Los juegos del hambre, Katniss ve un diente de león en el patio de la escuela al día siguiente de que Peeta le dio pan, y entiende que todavía puede recolectar comida y salir adelante; al final de Sinsajo dice que lo que necesita es el diente de león de la primavera, el amarillo que significa renacer y no destrucción.

La versión de las semillas que se vuelven pájaros es tan común que dejó de decir algo propio, y conviene saberlo antes de pedirla. El punto donde el vilano se convierte en ave es además lo más difícil de dibujar: mal resuelto, deja una planta de la que salen volando insectos. Las semillas solas, sin transformarse, o convertidas en algo que te pertenezca, unas estrellas, unas letras o unos corazones diminutos, cuentan lo mismo con menos ruido.

De dónde viene el diseño

El diente de león casi no tiene pasado en el tatuaje antes del siglo XXI y tiene uno muy largo fuera de él. Los tratados de farmacia árabes ya lo registraban hacia el siglo X, los monasterios europeos lo cultivaban en sus huertos de plantas medicinales, y su nombre en español, como el francés dent de lion, viene del latín medieval dens leonis, por los dientes de sus hojas; el nombre científico, Taraxacum, llegó a Europa probablemente a través del árabe. Alberto Durero lo pintó entre pastos, con hojas y flores, en la acuarela de 1503 que se conoce como El gran trozo de césped, hoy en la Albertina de Viena, una de las primeras veces que alguien miró la planta sin adornarla. La esfera de semillas, en cambio, nunca tuvo un cuadro canónico, como sí lo tienen la rosa o el lirio: su simbolismo vivió en los juegos de la infancia y no en los museos. A la piel llegó con la ola de línea fina y aguja única que empezó hacia 2010, porque solo una aguja delgada permite separar cuarenta semillas sin que se fundan.

Cómo elegir el tuyo

  • Piensa en la esfera intacta antes que en la rota. Un globo completo con cada semilla en su sitio, el receptáculo pelado que queda cuando ya se fueron y la flor amarilla de antes son tres dibujos que casi nadie encarga, y cualquiera se recuerda más que otra cabeza a medio vaciar. La flor, por cierto, no es una sola: cada lígula amarilla es una florecita completa que deja su propia semilla, así que flor y esfera son la misma planta en dos momentos.
  • El puntillismo le sienta mejor que la línea. Cada semilla es un punto con un filamento, que es exactamente lo que hace el punteado, y un diente de león de línea fina tiende a leerse como diagrama mientras que uno punteado se lee como luz. De los 23 diseños reunidos aquí, cinco son ilustrativos y cuatro de puntillismo, con minimalistas, de línea, geométricos y de letras detrás; veinte van en negro y gris y apenas tres llevan color.
  • Si las semillas se van, decide hacia dónde y en qué se convierten. Lo natural es que viajen en la dirección en que crece el miembro, de la muñeca hacia el codo o del tobillo hacia la rodilla; si soplan contra una articulación o contra el borde de la ropa, se ven atrapadas. Para llevar un nombre, lo más limpio es que el tallo mismo sea la palabra, escrita en cursiva delgada, o que dos o tres semillas sueltas formen las iniciales, mejor que una cinta encima del dibujo.

Tamaño, precio y zona del cuerpo

Qué tamaño tiene y cuánto cuesta

Una sola semilla a la deriva, de dos a tres centímetros, es de los tatuajes viables más pequeños que existen y entra en el mínimo del estudio. Una esfera completa necesita ocho centímetros o más, porque por debajo las semillas se funden en una bola gris. Una esfera punteada con semillas que se alejan, de diez a quince centímetros, lleva de dos a cuatro horas, y como el puntillismo se cobra por tiempo y no por superficie, sale más caro de lo que su tamaño sugiere.

Dónde queda bien y cuánto duele

Pide campos largos y angostos donde las semillas tengan adónde viajar: la cara interna del antebrazo, el costado de las costillas, el tobillo y la parte de atrás del hombro. La muñeca recibe bien una cabeza chica con tres o cuatro semillas sueltas rumbo a la palma o al codo; duele poco, aunque la piel fina del lado interno abre la línea con los años. Las costillas son lo más doloroso de esta lista, y el antebrazo lo más llevadero.

Qué preguntarle a tu tatuador

  • Si las semillas irán punteadas o en línea, porque envejecen de manera muy distinta.
  • Hacia dónde viajan una vez puesto el esténcil en tu cuerpo, decidido contigo frente al espejo.
  • Cuántas semillas caben de verdad a tu tamaño: treinta bien separadas valen más que ochenta que se van a juntar.

Los precios cambian mucho según la ciudad y el tatuador; tómalos como duración de sesión, no como presupuesto, y cuenta con un mínimo de estudio en cualquier pieza pequeña.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa un tatuaje de diente de león?

Sobre todo soltar: las semillas se van con el viento y la planta no decide adónde. También es un deseo de la infancia y, con menos frecuencia pero con más razón botánica, resistencia, porque la planta rebrota desde un trozo de raíz y es casi imposible de eliminar. La flor amarilla, sin soplar, suele leerse como esperanza.

¿El diente de león tiene otro significado en una mujer?

No: el símbolo es el mismo en cualquier piel, y lo que se ajusta es la escala y el lugar. Las versiones finas de un solo trazo caben en la clavícula, detrás de la oreja o en el costado del pie, y una esfera grande con semillas que suben por las costillas aprovecha un campo largo que la ropa tapa. Las zonas que más se estiran en un embarazo son el vientre y la cadera; si quieres la pieza intacta, el antebrazo o el omóplato la protegen mejor.

¿Un diente de león pequeño se ve bien en la muñeca?

Sí, si renuncias a la esfera llena. A cuatro o cinco centímetros funciona una cabeza con pocas semillas, bien abiertas, y dos o tres más volando aparte; una esfera tupida a ese tamaño se vuelve mancha cuando la tinta se asienta. La versión minimalista, con el tallo en una sola línea, es la que mejor aguanta.

¿Cómo se pone un nombre en un tatuaje de diente de león?

Las dos soluciones más limpias son escribir el nombre como tallo, en cursiva delgada que sube hasta la esfera, o dejar que unas semillas sueltas lleven las iniciales. Que cada letra mida medio centímetro o más y no toque ningún filamento, porque una letra pegada a una semilla desaparece dentro de ella.

¿Por qué tantas semillas se convierten en pájaros?

Porque es la variante más copiada del tema y terminó siendo la opción por defecto. Es también la más difícil de dibujar bien: la transformación tiene que ocurrir en algún punto, y una mal resuelta deja insectos en lugar de aves. Si te gusta la idea, pide que el cambio sea gradual y que solo las últimas dos o tres semillas tengan alas.

¿Cómo pruebo hacia dónde vuelan las semillas en mi brazo?

Antes de la cita, sobre una foto tuya. En el simulador de InkCraft colocas cualquiera de estos dientes de león en tu antebrazo o tus costillas, en 3D y desde el navegador, y giras el diseño hasta que las semillas suban con el miembro en vez de chocar contra la muñeca.

Míralo en tu piel antes de decidir

InkCraft coloca cualquiera de estos diseños sobre una foto tuya, ajustado y envuelto a la zona que elijas, para que lo juzgues antes de que sea permanente.

O pruébalo primero en el navegador: gratis, sin descargar nada