Ideas de tatuajes

Tatuaje de guitarra: eléctrica o flamenca

27 diseños originales de guitarra dibujados para InkCraftPor Actualizado el

This page in English

Quien se tatúa una guitarra casi nunca habla de la música en general, sino de unas manos: las suyas o las de alguien que ya no está. En un tatuaje de guitarra, cualquier músico cuenta las cuerdas contra las clavijas antes de mirar el sombreado.

Toca cualquier diseño para verlo sobre tu propia piel en el simulador, sin registro.

Esta serie de 27 diseños de guitarra, en cifras

Estilos representados
ilustrativo (4), línea fina (3), neotradicional (3), puntillismo (2), tradicional (2), realista (1)
Negro y gris frente a color
70 % en negro y gris, 30 % a color
Casi siempre dibujado junto a
rosa, árbol, cruz, angel wings

Contado sobre los 27 diseños que aparecen en esta página. Todos se dibujaron para InkCraft; ninguno está copiado ni reposteado. Puedes citar estos datos enlazando a esta página.

Qué significa un tatuaje de guitarra

Una nota o una clave de sol representan una canción; un instrumento representa las manos que lo tocaron. Por eso casi todas estas piezas son retratos de un músico, sea quien las lleva o alguien a quien perdió, y lo que importa es la forma correcta del cuerpo y del clavijero de una guitarra real, más que cualquier simbolismo. Un guitarrista nota en un segundo cuándo el mástil viene de un modelo y la caja de otro, y cuenta las cuerdas: seis en una guitarra común, con las clavijas de tres en tres o las seis en fila, según el fabricante.

La clase de guitarra dice qué música. La clásica y la flamenca tienen boca redonda y cuerdas de nailon, pero no son iguales: la flamenca tradicional es más ligera, de ciprés y no de palo santo, con las cuerdas más bajas para el rasgueo, un golpeador transparente sobre la tapa, donde el guitarrista golpea con los dedos al marcar el compás, y casi siempre una cejilla apretando el mástil. Federico García Lorca le escribió en el Poema del cante jondo el verso que más se tatúa a su lado, empieza el llanto de la guitarra, y la llamó corazón malherido por cinco espadas, que se suelen leer como los cinco dedos de quien la toca.

Del otro lado del mar la familia creció. La acústica de cuerdas de acero pertenece al folk, al country y a la trova; la de caja hueca con efes, al jazz; la eléctrica de cuerpo sólido, al blues y al rock, y una Flying V, al metal. En México hay más parientes: el requinto que lleva la melodía en los tríos románticos, y la vihuela de espalda abombada y el guitarrón que hace los bajos en el mariachi. Paracho, en Michoacán, es el pueblo de laudería que celebra cada agosto una feria nacional de la guitarra. Elige mal el cuerpo y el homenaje a un jazzista se vuelve un tatuaje de rock.

El fuego y los destrozos tienen historia propia. Pete Townshend, de The Who, empezó a romper guitarras en el escenario en 1964, y Jimi Hendrix le prendió fuego a su Stratocaster en el festival de Monterey en 1967, así que una guitarra en llamas o partida cita ese exceso más que una canción. La guitarra con alas es su contrario callado, y casi siempre recuerda a un músico que murió. Con un rosario colgado del clavijero, en negro y gris de aguja fina, une el instrumento con la fe y la familia al modo chicano; rodeada de rosas, trae la serenata bajo la ventana.

De dónde viene el diseño

La guitarra moderna tiene una historia corta y bien documentada, y empieza en Andalucía. Antonio de Torres, que trabajó en Sevilla y en Almería a mediados del siglo XIX, fijó la caja más grande y el varetaje en abanico de la guitarra clásica, y toda guitarra de nailon desciende de las suyas; Francisco Tárrega tocó una de ellas. Las cuerdas de acero y la tapa plana de gran tamaño vinieron de fabricantes estadounidenses, Martin antes que nadie. La Gibson L-5 de principios de los años veinte puso efes en una tapa tallada para el jazz; la eléctrica de cuerpo sólido llegó con la Telecaster de Fender al comenzar los cincuenta y con la Les Paul de Gibson en 1952, y el juego de formas quedó completo en 1958, cuando Gibson lanzó la Flying V y la Explorer. Los pintores se habían adueñado del instrumento mucho antes que los tatuadores: Picasso, malagueño, pintó El viejo guitarrista en Barcelona entre 1903 y 1904, y en 1912 armó una guitarra de cartón que hoy guarda el Museo de Arte Moderno de Nueva York.

Cómo elegir el tuyo

  • Dibuja una guitarra real o ninguna. Quien toca nota enseguida cuando el cuerpo, el clavijero y los herrajes vienen de tres instrumentos distintos, y va a contar cuerdas y clavijas. Trabaja desde una foto del modelo que quieres, o del instrumento mismo si perteneció a alguien, con sus marcas: el barniz gastado donde roza el brazo, una grieta, una calcomanía. Eso la vuelve suya y no una de catálogo.
  • Decide para qué mano es. El golpeador va donde la mano que rasguea pega contra la tapa, así que la guitarra de un zurdo es un espejo, golpeador incluido, y casi toda referencia de catálogo es para diestro. Jimi Hendrix, zurdo, tocaba Stratocasters de diestro volteadas y con las cuerdas invertidas, y un retrato fiel de su guitarra tiene las perillas y la fila de clavijas del lado contrario al de cualquier Stratocaster de tienda. Si el tatuaje retrata el instrumento de un zurdo, dilo en la consulta.
  • Las cuerdas son el problema del envejecimiento. Seis líneas finas y paralelas a lo largo del mástil son justo lo primero que se junta, y en una guitarra chica terminan como una barra gris con los años. Por debajo de unos diez centímetros, dibuja menos cuerdas, quítalas del mástil o deja que los trastes carguen el detalle; una versión minimalista de línea continua puede prescindir de ellas sin perder nada. Ilustrativas, de línea fina y neotradicionales encabezan los 27 diseños de aquí, con puntillismo y tradicional detrás y hasta una chicana; 19 van en negro y gris y ocho a color.

Tamaño, precio y zona del cuerpo

Qué tamaño tiene y cuánto cuesta

Una guitarra de contorno de seis a ocho centímetros es una sesión corta, muchas veces el mínimo del estudio. Una acústica realista con veta de madera, cuerdas y clavijas mide de quince a veinte centímetros y lleva de tres a cinco horas, porque la veta es lenta de sombrear y las cuerdas tienen que salir derechas como regla. Un acabado degradado a color como el de muchas eléctricas, unas llamas o unas rosas suman otra sesión, y una guitarra completa con nombre y fechas se cotiza como media jornada o una entera.

Dónde queda bien y cuánto duele

Una guitarra es larga y angosta y quiere un campo igual: el antebrazo, la cara externa del brazo hasta el codo, la pantorrilla o el costado de las costillas, con el mástil corriendo a lo largo del miembro. En el antebrazo la caja va mejor hacia el codo y el clavijero hacia la muñeca, y en la parte alta del brazo al revés, para que lo más ancho caiga donde el brazo es más ancho. Un clavijero solo o un primer plano de la boca entran en la muñeca o en la cara interna del brazo. Antebrazo y pantorrilla son de dolor moderado; las costillas, la opción dolorosa para la composición larga.

Qué preguntarle a tu tatuador

  • Que trabaje desde una foto del modelo o del instrumento real y cuente contra ella las cuerdas y las clavijas.
  • Si la guitarra tiene que ir en espejo, porque era de alguien zurdo.
  • Cómo va a resolver las cuerdas a tu tamaño, ya que seis líneas finas son lo primero que se funde.

Los precios cambian mucho según la ciudad y el tatuador; tómalos como duración de sesión, no como presupuesto, y cuenta con un mínimo de estudio en cualquier pieza pequeña.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa un tatuaje de guitarra?

Casi siempre que tocas, o que quisiste a alguien que tocaba: representa a una persona más que a una idea. El tipo de guitarra agrega la música, del flamenco al jazz o al metal, y lo que la rodea pone el tono: alas para un recuerdo, llamas para el rock, un rosario para la fe, rosas para el amor.

¿Cómo se tatúa una guitarra eléctrica?

Eligiendo un modelo, porque la silueta es la que la identifica: una Telecaster de cuerpo plano y un solo corte, una Stratocaster de dos cuernos, una Les Paul de un solo corte y tapa abombada, una Flying V en punta de flecha. Las perillas, las pastillas y el puente son el detalle que se lee de cerca, y conviene simplificarlos antes que encogerlos.

¿Qué distingue una guitarra flamenca en un tatuaje?

El golpeador transparente sobre la tapa, a los lados de la boca o bajo ella, la madera clara del ciprés y, casi siempre, una cejilla en el mástil. Con un mantón, un abanico o un verso de Lorca alrededor, nadie la confunde con una clásica.

¿Puedo hacerme un tatuaje de guitarra pequeño?

Sí, si renuncias a las cuerdas. A cinco o seis centímetros una guitarra se lee bien como contorno con su boca, pero seis cuerdas a ese tamaño se cierran en una sola banda gris. Para algo chico, elige un contorno, un clavijero solo o una línea continua.

¿Hay tatuajes de guitarras para mujer y para hombre?

El instrumento no tiene género, y la pieza la deciden el largo del campo y la ropa. Un antebrazo delgado recibe bien una guitarra de línea fina de doce centímetros con el mástil hacia la muñeca; una espalda o un muslo dan lugar a una acústica realista con veta y nombre. Si en tu trabajo llevas manga corta, el antebrazo queda siempre a la vista, y la pantorrilla o las costillas lo guardan.

¿Cómo veo si el mástil sigue la línea de mi antebrazo?

Sobre una foto tuya antes de la cita. En el simulador de InkCraft colocas cualquiera de estas guitarras en tu brazo, en 3D y desde el navegador, y la giras hasta que la caja quede hacia el codo y el clavijero no se meta en el hueso de la muñeca.

Míralo en tu piel antes de decidir

InkCraft coloca cualquiera de estos diseños sobre una foto tuya, ajustado y envuelto a la zona que elijas, para que lo juzgues antes de que sea permanente.

O pruébalo primero en el navegador: gratis, sin descargar nada