Ideas de tatuajes

Tatuajes padre e hija: un par en dos tamaños

40 diseños originales de tatuajes padre e hija dibujados para InkCraftPor Actualizado el

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Él con medio brazo ya tatuado, ella con la piel sin estrenar: así llegan muchos pares padre e hija al estudio. Por eso aquí mandan leones con cachorro, elefantes, osos y árboles, temas en los que la diferencia de tamaño es justo lo que se quiere decir.

Toca cualquier diseño para verlo sobre tu propia piel en el simulador, sin registro.

Tatuajes padre e hija simbólicos: león, elefante, oso y árbol

Una rosa grande y una rosa chica son la misma rosa dos veces, y la chica parece una copia reducida. Un león con melena y un cachorro son dos animales distintos, y que la pieza de él mida cuatro veces más deja de parecer un asunto de presupuesto para volverse el mensaje. Esa es la lógica de los cinco leones de la cuadrícula y de los cinco osos, más robustos y de sombra más cargada, que le quedan al padre que ya trae negro denso en el brazo y necesita que lo nuevo no se vea delgado al lado.

Los elefantes tienen detrás una conducta real: las manadas las guía una hembra vieja y a las crías las cuidan entre todas. Un elefante grande y uno pequeño caminando trompa con cola es una escena observada, no inventada. El árbol junto a un arbolito es el único par de esta página que admite escalas muy distintas sin que ninguna mitad parezca recortada, porque así se ve cualquier bosque. El ancla es la imagen de padre más tradicional, y pide el contorno grueso que suele tener su lado del par.

El resto de la cuadrícula ofrece salidas menos vistas: dos cuervos, un pavo real, un listón, el signo de Libra, una Virgen, números romanos, un punto y coma y una pieza con las letras RIP, para quien honra a un padre que ya no está. Dominan las piezas ilustrativas, 16 de las 40, seguidas por el neotradicional, el lineal y el tradicional.

Cómo unir dos tatuajes distintos: la regla antes que el dibujo

Da por hecho que las dos piezas no tendrán el mismo tamaño, ni el mismo estilo, ni la misma zona. Un papá de cincuenta y tantos con trabajo previo y una hija que estrena piel quieren y aguantan cosas distintas, y el diseño que solo funciona idéntico en los dos acaba abandonado por uno de ellos.

Lo que los mantiene unidos es una regla, no el tema. El grosor del trazo es la más fuerte, porque el ojo lo lee como «los hizo la misma mano» aunque cambien el motivo y la medida. Puede ser también la paleta: los dos en negro y gris, o los dos con un único color compartido, el mismo rojo en la flor de ella y en la cinta de él. O la orientación, la más sutil: las dos figuras mirando hacia el mismo lado, o mirándose cuando ustedes están de pie juntos. Elijan la regla primero y casi cualquier tema funciona; elijan primero el dibujo y pasarán la consulta tratando de rescatarlo.

Si el brazo de él ya está trabajado, lleven la pieza nueva al tatuador que lo hizo. Igualar un estilo es mucho más fácil para quien lo fijó, y un par que choca con los tatuajes de alrededor es la manera más común en que esto sale mal. Y agenden a los dos en la misma sesión, con ambos esténciles a la vista.

Frases, fechas y siluetas: tatuajes padre e hija pequeños

La silueta de un hombre que lleva a una niña de la mano, o a hombros, tiene un detalle que conviene pensar: la niña del dibujo se queda chica para siempre. Hay quien la calca de una foto real de los dos, para que sea ese momento y no una niña cualquiera. En negro sólido y con las manos un poco separadas del cuerpo se reconoce a pocos centímetros; los dedos entrelazados son lo primero que se funde.

En las frases pesa más la letra que el texto. La firma del papá, un «te quiero» de una tarjeta vieja o una palabra que ella escribió de niña, copiados tal cual, tienen más fuerza que cualquier cita, y cada uno puede llevar la caligrafía del otro. Las frases hechas como «mi primer amor» o «mi héroe» funcionan si son cortas; pasadas de cuatro palabras, la letra tiene que crecer o se cierra.

Los números romanos son la forma clásica de llevar una fecha sin que se lea a primera vista, y ocupan más de lo que parece: el año 2008 son seis letras, MMVIII, y una fecha completa puede pasar de quince caracteres. Para algo chiquito, un corazón de dos centímetros sigue siendo un corazón; un león necesita espacio para que la melena no se vuelva mancha.

Preguntas frecuentes

¿Qué animal representa a un padre y una hija?

El león con su cachorro y el oso con su osezno son los clásicos, porque el adulto y la cría son dos animales distintos y la diferencia de tamaño se vuelve el mensaje. Los elefantes añaden una conducta real: en la manada, las crías crecen protegidas por todo el grupo.

¿Padre e hija deben hacerse el mismo diseño?

Casi nunca conviene, porque las dos piezas acaban con tamaños y estilos distintos de todos modos. Un par donde la diferencia es el contenido, como un árbol y un arbolito, la aprovecha en lugar de pelear con ella, y ninguna mitad parece la copia encogida de la otra.

¿Y si uno de los dos tiene que ocultarlo en el trabajo?

Decídanlo antes de elegir el diseño y no en el estudio. Una pieza que debe desaparecer bajo una manga o un cuello de camisa ya tiene un límite de tamaño y de lugar, y eso condiciona lo que puede ser el par entero.

¿Cómo vemos los dos tamaños antes de la cita?

Cada uno se toma una foto de su zona y monta su pieza en el simulador de InkCraft: él, con los tatuajes que ya tiene alrededor; ella, a la medida discreta que busca. Comparen las dos imágenes y corrijan lo que no parezca de la misma familia antes de agendar.

Míralo en tu piel antes de decidir

InkCraft coloca cualquiera de estos diseños sobre una foto tuya, ajustado y envuelto a la zona que elijas, para que lo juzgues antes de que sea permanente.

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