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Tatuajes espirituales: símbolos y su significado

40 diseños originales de tatuajes espirituales dibujados para InkCraftPor Actualizado el

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Los tatuajes espirituales toman prestado un símbolo sin entrar en la tradición que lo creó, y en eso se separan de los religiosos. Mandalas, ojos, ángeles, cruces, árboles de la vida y lunas llenan esta página, cada uno con la historia que trae consigo.

Toca cualquier diseño para verlo sobre tu propia piel en el simulador, sin registro.

Símbolos espirituales para tatuar y su significado

Un mandala se dibuja para meditar: la vista entra desde el borde y recorre el dibujo hasta el centro, y por eso la simetría y un centro verdadero pesan más que la cantidad de detalle. El árbol de la vida aparece por su cuenta en el pensamiento nórdico, celta, judío y mesoamericano, y en México tiene dos versiones propias: la ceiba sagrada de los mayas, que une el inframundo, la tierra y el cielo, y los árboles de barro de Metepec, cargados de figuras. Ninguna tradición es dueña de él, y la imagen se explica sola.

La luna es el único ciclo de la lista que se ve sin instrumentos ni creencias, y se lleva por la idea de que lo que mengua no está terminado. El tercer ojo habla de percibir más allá de los sentidos, y es el símbolo donde el lugar es el significado: en su tradición va entre las cejas, así que en un antebrazo se cita más de lo que se usa. El ángel, mensajero y no objeto de culto en el judaísmo, el cristianismo y el islam, es la figura menos atada a una sola religión.

La cruz entra aquí porque mucha gente la lleva como herencia, la fe de la abuela más que la propia, y ese es otro tatuaje con la misma forma. El koi trae la perseverancia de un pez que, según la leyenda china, salta contra la corriente hasta ganarse el cuerpo de un dragón, y la rana, kaeru en japonés, suena igual que el verbo volver, de ahí los amuletos para regresar con bien.

Espiritual no es religioso: símbolos prestados y dónde no ponerlos

La discusión sobre la apropiación se simplifica cuando se mira símbolo por símbolo, porque algunas tradiciones han dicho con claridad qué les molesta. Organizaciones hindúes han protestado muchas veces por el om tatuado de la cintura para abajo o en los pies: la sílaba es texto sagrado, y la escritura sánscrita se trata con la dignidad de lo que nombra. Con Buda hay además un lado legal, porque Sri Lanka ha detenido y deportado a turistas por llevar su imagen tatuada a la vista. Si eliges una de las tres piezas con Buda de la cuadrícula, llévala en la parte alta del cuerpo y piénsalo antes de viajar a un país budista.

El loto, el árbol de la vida y la luna, en cambio, no cargan objeciones parecidas. Esa diferencia es la mejor guía: molestan los símbolos que son texto sagrado o persona sagrada, y casi nadie objeta los que hablan de la naturaleza. La regla de casi todos los tatuadores cabe en tres pasos: saber qué dice, saber de dónde viene y llevarlo de la cintura para arriba.

Tatuajes espirituales pequeños, chakras y protección espiritual

Lo pequeño obliga a elegir símbolos que se sostengan por la silueta. Una luna creciente, la estrella polar, el punto fijo mientras todo lo demás gira, o un árbol de pocas ramas se leen a tres o cuatro centímetros; un mandala no, porque su sentido está en la simetría del detalle y a esa medida se vuelve un círculo gris. Para mujer o para hombre, el lugar sigue al cuerpo: el centro del pecho y la línea de la columna son simétricos y reciben bien lo que necesita un eje.

Los chakras suelen ir en fila a lo largo de la columna, de la nuca a la espalda baja, siguiendo los siete centros del yoga moderno. Conviene saber que el arcoíris de colores que se les asigna es una convención occidental reciente y no un dato de los textos antiguos, y que cada chakra puede llevar una sílaba sánscrita, la del entrecejo es om; si la fila las incluye, que alguien que lea devanagari revise cada una antes del esténcil.

Quien busca protección espiritual suele terminar en el ojo, y ahí hay que elegir: el ojo de la Providencia, enmarcado en un triángulo, viene del arte cristiano, y el tercer ojo, de las tradiciones de la India. La prueba honesta antes de agendar es decir en una frase qué significa tu símbolo sin usar la palabra espiritual. Si puedes, la imagen hace el trabajo; si no, lo hacía la tradición, y llevarías la forma sin el sentido.

Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia hay entre un tatuaje espiritual y uno religioso?

El religioso nombra una tradición y acepta sus términos; el espiritual toma un símbolo sin unirse a ella. Los dos son válidos, pero el segundo trae una pregunta que el primero no tiene, la de si a la comunidad de origen le molesta, y para varios de estos símbolos esa respuesta ya existe.

¿Qué símbolos espirituales conviene evitar si no practicas esa fe?

Los que son texto sagrado o una persona sagrada, como el om o la imagen de Buda, sobre todo de la cintura para abajo. Los que hablan de la naturaleza, como la luna, un árbol o una estrella, no cargan esa objeción.

¿Dónde poner un tatuaje espiritual pequeño?

Arriba de la cintura, que es la regla que aplican casi todos los tatuadores con estos temas: la muñeca, la nuca, detrás de la oreja o la parte alta de la espalda. Los pies son la zona más delicada para cualquier símbolo sagrado.

¿Cómo compruebo que un mandala quede centrado?

Fotografía la zona de frente, con los hombros relajados, y coloca el mandala en el simulador de InkCraft. Si su centro no cae sobre la línea de la columna o del esternón, en la piel se verá chueco; muévelo hasta que coincida antes de la cita.

Míralo en tu piel antes de decidir

InkCraft coloca cualquiera de estos diseños sobre una foto tuya, ajustado y envuelto a la zona que elijas, para que lo juzgues antes de que sea permanente.

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