Ideas de tatuajes

Dónde duele menos un tatuaje: zona por zona

Por Actualizado el

This page in EnglishDiese Seite auf Deutsch

El muslo por fuera, el hombro, la pantorrilla y la cara externa del brazo son las zonas donde duele menos un tatuaje; las costillas, el esternón, la parte de atrás de la rodilla y la planta del pie, donde más. La diferencia la marcan tres rasgos de tu anatomía.

¿Por qué duele más en unas partes del cuerpo que en otras?

La aguja es la misma y la máquina también, y aun así una hora de trabajo puede sentirse como un rasguño tibio en el muslo y como una avispa en las costillas. Lo que marca la diferencia está debajo de la piel, y se resume en tres factores.

El primero es la densidad de nervios: donde hay más terminaciones por centímetro cuadrado la sensación es más aguda, casi eléctrica, como en la cara interna de la muñeca o en los dedos. El segundo es la cercanía del hueso. La piel apoyada directamente sobre él vibra con la máquina y transmite el zumbido hacia dentro, de modo que en la espinilla, el esternón, la clavícula o el tobillo se siente como un timbrazo y no solo como un pinchazo. El tercero es el grosor y la movilidad de la piel: la fina y elástica de la axila, de detrás de la rodilla o de la cara interna del bíceps duele más que la gruesa y firme del muslo, la pantorrilla o la parte alta de la espalda.

Las zonas más dolorosas reúnen dos de esos factores a la vez, y las costillas y el esternón, los tres. Ten en cuenta además que el dolor es subjetivo: lo que sigue es el consenso aproximado entre tatuadores y clientes, no una medición médica, y tu propia escala puede subir o bajar uno o dos puntos con el cansancio, tu tolerancia y la mano de quien tatúa.

Lugares donde duele menos un tatuaje

En una escala orientativa del 1 al 10, la cara externa del muslo es la referencia de lo llevadero, alrededor de un 2: piel gruesa, mucho músculo y ningún hueso a la vista. La parte alta y externa del brazo, acolchada por el deltoides, está en el mismo punto, y es la que más se sugiere a quien se tatúa por primera vez.

Un escalón por encima, cerca del 3, quedan la cara externa del antebrazo, la pantorrilla y el hombro por fuera, con músculo que absorbe la vibración y piel estable. La pantorrilla aguanta sesiones largas mientras el dibujo no se acerque a la espinilla, que es otro asunto. La espalda alta, sobre los omóplatos, ronda el 4: amplia, acolchada y cómoda, salvo a un palmo de la columna y bajo el tirante del sostén, donde sube. Los costados de la espalda baja y el bíceps por fuera andan por la misma cifra.

Si eliges la parte del cuerpo para tu primer tatuaje pensando sobre todo en el dolor, el muslo y el brazo por fuera son las opciones más amables, y además tienen espacio para que el diseño no quede demasiado chico, que es el otro error frecuente de quien empieza.

Zonas intermedias: antebrazo interno, cadera, pecho y cuello

Hacia el 5 están la cara interna del antebrazo, con más nervios que la externa, y la cadera por fuera, sensible sin llegar a ser dura; hacia el hueso y el pliegue de la ingle se vuelve más aguda. El pecho, sobre el pectoral, ronda el 6 y se lleva bien, pero junto al esternón el dolor se dispara. El costado del cuello también anda por el 6, mientras que la garganta y la nuca quedan por encima.

Alrededor del 7 aparecen las zonas que sorprenden. La cara interna del bíceps se siente como otra parte del cuerpo comparada con la externa. La cara interna de la muñeca es fina y está llena de nervios. El abdomen da un dolor raro, ondulante, sobre una superficie blanda que mucha gente imaginaba fácil. El empeine del pie y el dorso de la mano tienen hueso y casi nada de grasa encima. Y detrás de la oreja la piel es delgada sobre el cráneo y el zumbido suena justo al lado, aunque ahí las piezas son tan pequeñas que se terminan pronto.

Dónde duele más un tatuaje

Entre el 8 y el 10 están las zonas que casi todos dejan para cuando ya saben cómo responde su cuerpo. El tobillo, la rodilla, el codo, la espinilla, la clavícula y la columna rondan el 8: hueso bajo piel tensa y, en la columna, una vibración que recorre la espalda de arriba abajo. En las articulaciones, el pliegue duele más que la parte saliente, así que la cara interna del codo es peor que su punta.

Las costillas y el esternón llegan al 9, con piel fina sobre hueso y ningún acolchado; en las costillas, además, la respiración mueve la superficie bajo la aguja. La corva, detrás de la rodilla, está a la misma altura y mucha gente la pone por encima de las costillas: piel delgada que se dobla y se estira con cada paso y un haz de nervios expuesto. La axila, la ingle y la cara interna del muslo completan ese grupo.

El 10 queda para la cabeza, donde el hueso está inmediatamente bajo una piel delgada, y para las palmas de las manos y las plantas de los pies, con muchísimas terminaciones nerviosas y una piel que se renueva tan rápido que pierde la tinta en meses. Muchos tatuadores directamente no trabajan palmas ni plantas, y quien lo hace suele avisar desde el principio que habrá que repasar.

La duración pesa tanto como la zona

Media hora en una zona de 9 puede resultar más fácil que cinco horas en una de 3, porque el cansancio se acumula. La primera hora suele ser la más llevadera, y entre la tercera y la cuarta es cuando la mayoría empieza a necesitar pausas de verdad. Si un diseño en una zona difícil va a pasar de dos horas, lo sensato es dividirlo en dos citas.

Por eso, entre una pieza corta en un sitio doloroso y una pieza larga en uno cómodo, la segunda suele ser el día más duro. La famosa subida de endorfinas existe, pero no le llega a todo el mundo, así que no la cuentes como plan. Y en una manga o una espalda completa, lo que agota no es un punto concreto sino la suma de horas.

Cómo aguantar mejor la sesión

Duerme bien la noche anterior, porque un cuerpo cansado tolera peor el dolor, y come algo sustancioso una o dos horas antes: con el azúcar baja todo se siente más agudo y es más fácil marearse. Toma agua, y no bebas alcohol en las 24 horas previas, porque favorece el sangrado, le complica el trabajo al artista y empeora el ardor del día siguiente.

Durante la sesión, respira despacio y suelta el aire largo en la pasada más intensa; contener la respiración lo empeora. Lleva audífonos con música, un pódcast o un audiolibro para que tu atención tenga a dónde ir, y pide pausas: en sesiones de más de una hora un buen tatuador cuenta con ellas, y trabajar sobre alguien tenso perjudica el resultado.

Las cremas anestésicas con lidocaína pueden quitarle filo a la primera hora en zonas muy dolorosas, pero pierden efecto y no llegan lo bastante hondo para piezas largas. Pregunta siempre antes de usarlas: hay tatuadores que no trabajan sobre piel anestesiada porque altera su textura y la forma en que entra la tinta, y otros que solo aceptan las marcas en las que confían.

Para muchos lo peor llega después: la comezón de la segunda semana, dormir sin apoyarte en el tatuaje, el sol durante la cicatrización y los golpes con marcos de puertas o aparatos del gimnasio. Elige la zona pensando también en tu agenda, porque un tatuaje en el pie justo antes de una caminata larga o unas costillas la semana de un vuelo son malas ideas.

Preguntas frecuentes

¿Puedo tomar un analgésico antes de tatuarme?

El paracetamol, que en varios países se vende como acetaminofén, suele considerarse aceptable; la aspirina y el ibuprofeno pueden aumentar el sangrado, así que conviene evitarlos. Si tomas anticoagulantes o cualquier medicamento a diario, consúltalo con tu médico y avísale al tatuador.

¿Duele más sobre el hueso o sobre la carne?

Sobre el hueso, casi siempre. La combinación más dura es piel fina encima de hueso, como en costillas, esternón, espinilla o tobillo; las zonas con músculo y grasa absorben la vibración y el dolor se siente más sordo.

¿Los tatuajes duelen menos cuantos más tienes?

La mayoría dice que la tolerancia mejora con la experiencia, sobre todo porque ya sabes qué esperar y te tensas menos. Aun así, una zona dura sigue siendo dura en el quinto tatuaje.

¿Cuándo hay que avisar al tatuador por motivos de salud?

Antes de empezar, si estás embarazada, tomas anticoagulantes, tuviste una cirugía reciente, atraviesas un brote de una enfermedad autoinmune o tienes algún problema de piel en la zona. Con eso el artista ajusta el plan o te propone otra fecha.

¿Cómo comparo una zona menos dolorosa con la que tenía pensada?

Prueba el mismo diseño en las dos sobre fotos de tu propio cuerpo con el simulador de InkCraft, a tamaño real. Muchas veces el muslo o el brazo por fuera le sientan al dibujo tan bien como las costillas, con bastante menos sufrimiento.

Míralo en tu piel antes de decidir

InkCraft coloca cualquiera de estos diseños sobre una foto tuya, ajustado y envuelto a la zona que elijas, para que lo juzgues antes de que sea permanente.

O pruébalo primero en el navegador: gratis, sin descargar nada