Ideas de tatuajes

Tatuaje de perro: huellas, siluetas y retratos

26 diseños originales de perro dibujados para InkCraftPor Actualizado el

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Casi todo tatuaje de perro es el retrato de un perro concreto, y ese es el encargo más difícil: el parecido sale o la pieza fracasa. Un collar, una huella o una silueta cargan al mismo animal sin depender de un parecido que solo tú puedes juzgar.

Toca cualquier diseño para verlo sobre tu propia piel en el simulador, sin registro.

Esta serie de 26 diseños de perro, en cifras

Estilos representados
ilustrativo (5), lineal (4), blackwork (3), puntillismo (2), sketch (2), ornamental (2)
Negro y gris frente a color
81 % en negro y gris, 19 % a color
Casi siempre dibujado junto a
pet portrait, lobo, mandala, calavera

Contado sobre los 26 diseños que aparecen en esta página. Todos se dibujaron para InkCraft; ninguno está copiado ni reposteado. Puedes citar estos datos enlazando a esta página.

Qué significa un tatuaje de perro

Un tatuaje de perro casi nunca trata de perros. Trata de uno, con nombre, muchas veces uno que ya murió, y el simbolismo que se busca después, lealtad, compañía sin condiciones, el amigo que nunca complicó nada, es en buena parte prestado. Es cierto, pero no es la razón por la que alguien saca la cita. La razón es una cara que esperaba en la puerta, y eso cambia lo que hace bueno un diseño: un lobo es un símbolo y se puede dibujar genérico; un perro tiene su propia asimetría, y un retrato casi acertado es peor que uno claramente estilizado.

En México el perro tiene además un lugar que ningún otro país le da. Los mexicas creían que los muertos debían cruzar un río para llegar al Mictlán y que un perro los ayudaba a pasar; fray Bernardino de Sahagún anotó que tenía que ser bermejo, porque el blanco se negaba diciendo que acababa de lavarse y el negro que acababa de mancharse. El xoloitzcuintle, el perro pelón que se asociaba con el dios Xólotl, es ese guía, y la película Coco lo devolvió a medio mundo en 2017 con Dante. Un xolo junto a flores de cempasúchil no es una mascota: es el perro que acompaña al alma. Del occidente de México vienen también los perros de Colima, figuras de barro panzonas que se enterraban en las tumbas de tiro hace unos dos mil años y que hoy se tatúan tal cual, con su lustre rojizo.

Los homenajes que mejor funcionan suelen evitar la cara por completo. Un collar con la placa en blanco, una huella, la silueta enroscada de cómo dormía: cargan la ausencia en lugar de intentar el parecido, y no tienen que sobrevivir a la comparación con una foto cada vez que alguien los mira. La huella se volvió una de las formas más llevadas del tema por una razón práctica, porque no puede salir mal parecida, y la tomada con tinta del propio perro conserva unas almohadillas desiguales que ninguna dibujada tiene.

Las siluetas de raza son la excepción a todo lo anterior. Un galgo estirado a toda carrera, un perro salchicha de perfil, un bulldog de frente: se reconocen como formas y no como individuos, y se leen al instante sin pretender ser el retrato de nadie. El perro salchicha es el caso extremo, porque su cuerpo largo y bajo es casi una raya horizontal con cuatro patas, ideal para el trazo continuo minimalista y para un antebrazo donde cabe completo. Y luego está Coraje, el perro cobarde, el perrito rosa de la caricatura de Cartoon Network que acompañó a una generación entre 1999 y 2002: tatuarlo es otra clase de nostalgia, y casi siempre pide color.

De dónde viene el diseño

Los perros llegaron tarde al tatuaje y su historia es corta y doméstica. El flash tradicional casi no los tiene: los animales de las hojas viejas son panteras, águilas, serpientes y caballos, todos emblemas y ninguno compañero. Lo que cambió el panorama fue el retrato en negro y gris que salió del tatuaje chicano del sur de California en los años setenta, que hizo posible un parecido sombreado, y después la cámara del celular, que puso diez fotos del perro en el bolsillo de cualquiera. El retrato de mascota es entonces un fenómeno de los noventa montado sobre una técnica de los setenta, y la huella como homenaje es más reciente todavía.

Cómo elegir el tuyo

  • Lleva varias fotos, no una, y que haya de perfil y de tres cuartos. Un tatuador que trabaja desde una sola foto de frente tomada con el celular no tiene información sobre la forma del hocico, y el hocico es lo que hace el parecido.
  • Decide con honestidad si quieres retrato o símbolo. Un retrato pide doce centímetros como mínimo y oficio real en negro y gris; un símbolo funciona a cualquier tamaño y no puede equivocarse. Mucha gente pide lo primero y habría quedado más contenta con lo segundo, y en esta página los diseños se inclinan por lo segundo: ilustración y línea, casi todo en negro.
  • Mira los ojos. Un retrato de perro vive o muere en el brillo de la pupila y en el tono que la rodea, y esa es justo la zona que más se suaviza al envejecer. Pide ver un retrato cicatrizado, no uno recién hecho, antes de comprometerte.

Tamaño, precio y zona del cuerpo

Qué tamaño tiene y cuánto cuesta

Una cabeza en negro y gris de doce a quince centímetros son de tres a cinco horas, según el pelaje. Una huella o un collar son piezas de mínimo de estudio, menos de una hora. Una silueta de cuerpo entero sale barata para su tamaño porque es casi todo un contorno limpio, y es la que más rinde de esta página.

Dónde queda bien y cuánto duele

Los retratos quieren un campo plano que no deforme: la cara externa del brazo, el muslo, el omóplato, la pantorrilla. Los homenajes chicos quedan bien en la cara interna del antebrazo, en el tobillo, detrás de la oreja o en la muñeca, que es donde termina casi toda huella. Evita los sitios donde la piel se dobla mucho, porque una cara que se arruga deja de parecerse al animal.

Qué preguntarle a tu tatuador

  • Que te enseñe un retrato de mascota cicatrizado de hace dos años o más, no la foto del día en que lo terminó.
  • Si el color del pelaje de tu perro le sirve a un retrato y qué haría distinto con un animal muy oscuro o muy claro.
  • Si quieres collar con placa, si conviene dejar la placa vacía en vez de grabar el nombre, porque las letras a ese tamaño son lo primero que se borra.

Los precios cambian mucho según la ciudad y el tatuador; tómalos como duración de sesión, no como presupuesto, y cuenta con un mínimo de estudio en cualquier pieza pequeña.

Preguntas frecuentes

¿Qué tan grande tiene que ser un retrato de perro?

Unos doce centímetros para una cabeza, y más si el pelaje es oscuro. Los retratos chicos fallan porque los rasgos que sostienen el parecido, el ojo, la forma del hocico, la caída de las orejas, quedan por debajo del tamaño donde el tono sutil sobrevive, y en pocos años el perro se ve genérico.

¿Se puede tatuar la huella real de mi perro?

Sí, y casi cualquier tatuador lo hace con gusto. Un cojín de tinta apto para mascotas y una hoja blanca bastan: toma varias, quédate con la más clara y lleva el papel original para que la calquen a tamaño real. Las almohadillas desiguales y los dedos un poco abiertos son lo que la vuelve la huella de un solo perro.

¿Un perro negro se tatúa bien?

Cuesta más. Un perro negro no muestra sombras, así que el volumen tiene que salir de los lugares donde se deja de poner negro, el mismo problema que plantea una pantera. Pide un diseño construido sobre los reflejos del pelaje y no sobre la textura del pelo.

¿Qué tatuaje de perro sirve como homenaje si no quiero un retrato?

Un collar con la hebilla abierta y la placa vacía, la huella tomada en tinta o la silueta de cómo se echaba a dormir. Los tres cargan a un animal concreto sin necesitar parecerse a él, y ninguno puede envejecer hasta volverse un mal retrato. En México, un xolo entre flores de cempasúchil añade la idea del perro que guía al alma.

¿Cómo veo el retrato de mi perro sobre mi brazo antes de hacérmelo?

Con una foto tuya y el diseño encima. El simulador de InkCraft te deja colocar cualquiera de estos perros sobre tu piel, en 3D y desde el navegador, sin crear cuenta, al tamaño que estás pensando; sirve para comprobar si la cara se sigue leyendo a doce centímetros o si hace falta subir un poco.

Míralo en tu piel antes de decidir

InkCraft coloca cualquiera de estos diseños sobre una foto tuya, ajustado y envuelto a la zona que elijas, para que lo juzgues antes de que sea permanente.

O pruébalo primero en el navegador: gratis, sin descargar nada