Ideas de tatuajes

Tatuaje de huella de perro: con nombre

26 diseños originales de huellas dibujados para InkCraftPor Actualizado el

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Calcada de la pata real o dibujada con corazones en lugar de dedos, un tatuaje de huella de perro tiene sobre el retrato una ventaja: no hay parecido que fallar. Lo que sí falla es el tamaño, porque por debajo de tres centímetros los dedos se juntan.

Toca cualquier diseño para verlo sobre tu propia piel en el simulador, sin registro.

Esta serie de 26 diseños de huellas, en cifras

Estilos representados
minimalista (4), blackwork (3), línea fina (3), puntillismo (2), acuarela (2), ilustrativo (2)
Negro y gris frente a color
77 % en negro y gris, 23 % a color
Casi siempre dibujado junto a
claw, corazón, rosa, mandala

Contado sobre los 26 diseños que aparecen en esta página. Todos se dibujaron para InkCraft; ninguno está copiado ni reposteado. Puedes citar estos datos enlazando a esta página.

Qué significa un tatuaje de huellas

Una huella es el único tatuaje de animal que no dibuja al animal. Dibuja lo que dejó: la marca en el piso recién trapeado, en la arena de la playa, en el cemento fresco de la banqueta que nadie alcanzó a cuidar. Por eso dice dos cosas a la vez, que estuvo aquí y que ya siguió su camino, y por eso termina tantas veces como homenaje. Mucha gente que jamás se tatuaría la cara de su perro sí se tatúa su pata, porque la huella no compite con la memoria: nadie la va a comparar con una foto.

También es el más discreto de los tatuajes de mascota. Cualquiera reconoce una pata, pero nadie sabe de quién es ni por qué está ahí, y esa reserva es buena parte de su atractivo. Las variantes que más se piden ponen el nombre justo donde hace falta. La inicial dentro de la almohadilla grande convierte una forma genérica en un animal concreto casi sin agregar tinta; el nombre escrito debajo, en cursiva fina, la vuelve dedicatoria; una fecha la vuelve duelo. Dos huellas juntas, una grande y una chica, pueden ser dos perros, una madre y su cachorro, o el que murió y el que todavía espera en la casa, y el dibujo no está obligado a aclarar cuál.

Lo que se le agrega mueve el sentido de a poco. Corazones en lugar de dedos dicen cariño sin rodeos; una línea de infinito que atraviesa la almohadilla dice que el vínculo no terminó; un halo, una luna o una rosa cruzada la inclinan hacia el recuerdo; un hueso al lado dice solamente que fue un perro feliz. Un rastro de huellas que sube por el empeine o le da la vuelta al tobillo es otra idea: no una presencia, sino un paseo.

No toda huella es de una mascota. La de oso, con cinco dedos y uñas largas, se lleva por protección, y la de lobo, más grande que la de casi cualquier perro, por la lealtad a la manada. Para la mayoría de la gente, las huellas son lo único que llega a ver de un animal salvaje, un rastro en el lodo o en la nieve de algo que pasó sin dejarse mirar, y esa cercanía a distancia es justo lo que el dibujo conserva.

De dónde viene el diseño

La huella llegó tarde al tatuaje, y llegó desde afuera. El flash antiguo tenía panteras, bulldogs y águilas, animales elegidos como emblema, y la pata entró por otra puerta: los recuerdos que veterinarias y crematorios de mascotas empezaron a entregar a los dueños en duelo, una impresión en barro o en yeso, la pata entintada sobre una cartulina, que se enmarcaba en un librero mucho antes de que alguien pensara en llevarla en la piel. Su texto de cabecera es El puente del arcoíris, un poema en prosa sobre las mascotas que esperan a sus dueños en un prado, que circuló de mano en mano en los años ochenta y noventa y cuyo autor sigue en disputa. Las huellas de perro más viejas que se conservan son muy anteriores: tejas y ladrillos romanos que un perro pisó mientras el barro se secaba, hallados en yacimientos de todo el antiguo imperio y guardados hoy en museos de Gran Bretaña al Rin.

Cómo elegir el tuyo

  • Decide primero de qué animal es, porque las huellas no son intercambiables. La de perro lleva marcas de uñas por delante de los dedos ovalados; la de gato, que camina con las uñas guardadas, no lleva ninguna; la de oso tiene cinco dedos. Hay una prueba de rastreador que sirve para revisar un boceto: en la huella de un perro se puede trazar una X por el espacio vacío entre los dedos y la almohadilla sin tocar ninguna forma, y en la de un gato no. Un homenaje a una gata dibujado con uñas de perro es un error fácil de cometer y difícil de dejar de ver.
  • Si existe, usa la huella real. Muchas veterinarias y crematorios la toman en barro o en tinta, y muchos dueños ya tienen una guardada en un cajón; el tatuador la calca a tamaño natural y respeta las rarezas, un dedo más separado, una almohadilla gastada de un lado, que ningún diseño de catálogo tiene. Llévale el original, no una foto del original, para que la escala salga bien.
  • Cinco formas y los huecos entre ellas son todo el diseño, y lo que falla son los huecos. Por debajo de unos tres centímetros, la piel entre los dedos se llena cuando la tinta se expande y la huella termina como una mancha con bultos. Las almohadillas de negro sólido son las que más duran; las de contorno con un patrón adentro, un mandala o facetas de diamante, piden seis centímetros o más. Para la inicial dentro de la almohadilla, una letra gruesa y sin remates resiste mucho mejor que una cursiva delicada.

Tamaño, precio y zona del cuerpo

Qué tamaño tiene y cuánto cuesta

Una huella sola a tamaño natural, de tres a cinco centímetros para un gato o un perro chico, es trabajo de mínimo de estudio y de los tatuajes más rápidos que hay: cinco formas rellenas y nada más. La calcada de un perro grande mide de siete a nueve centímetros y apenas tarda un poco más. Lo que sube la cuenta es el adorno, almohadillas con patrón, una rosa atravesada, un nombre con halo encima, que puede llevar la pieza a una o dos horas: el precio sigue a la decoración, no a la pata.

Dónde queda bien y cuánto duele

La cara interna de la muñeca, el tobillo, el empeine y el pecho sobre el corazón son los sitios de siempre para una huella sola, y el omóplato recibe bien un par. El tobillo y el empeine duelen porque el hueso queda casi a flor de piel, aunque una pieza así se termina en minutos; en el tobillo, lo que más molesta es el roce del calcetín y del zapato mientras cicatriza. Un rastro que sube por las costillas, el pie o la clavícula es una composición más que un diseño: se repite una sola huella, y el espacio y el ángulo entre cada una son lo que hace que parezca un animal caminando.

Qué preguntarle a tu tatuador

  • Si puede calcar la huella real de tu animal a tamaño natural, trabajando sobre la impresión original y no sobre una foto de ella.
  • Que revise los detalles de la especie antes de preparar el esténcil: uñas para un perro, ninguna para un gato que camina, cinco dedos para un oso.
  • Cuánta separación necesitan las almohadillas para seguir separadas cuando la tinta se asiente con los años, y si la inicial cabe adentro sin cerrarse.

Los precios cambian mucho según la ciudad y el tatuador; tómalos como duración de sesión, no como presupuesto, y cuenta con un mínimo de estudio en cualquier pieza pequeña.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa un tatuaje de huella de perro?

Casi siempre, un perro concreto. Es la marca que dejó y no su cara, así que habla de presencia y de ausencia a la vez, y por eso tantas huellas son homenajes. Con una inicial o un nombre deja de ser una pata cualquiera; con corazones en los dedos es cariño dicho sin vueltas; con una fecha se lee como duelo. Una huella de lobo o de oso, en cambio, se lleva por lo que significa ese animal y no por una mascota.

¿Dónde va la inicial o el nombre en una huella?

La inicial cabe dentro de la almohadilla grande si la huella mide al menos cuatro o cinco centímetros y la letra es gruesa; reservada en piel limpia sobre el relleno negro se lee todavía mejor. El nombre completo no cabe adentro: va debajo, en una línea, o en arco sobre los dedos. Lo que conviene evitar es meter letras entre los dedos, porque esos huecos son lo primero que la tinta cierra.

¿Qué tan pequeña puede ser una huella tatuada?

Unos tres centímetros, si las almohadillas son negras y sólidas y los huecos entre ellas generosos. Más chica, los dedos se pegan a la almohadilla grande en pocos años. Para una huella minimalista en el tobillo o en un dedo, vale la pena exagerar un poco la separación en lugar de copiar la pata real milímetro a milímetro.

¿Hay huellas para mujer y huellas para hombre?

La pata es la misma; lo que se decide es el trazo y el lugar. Una huella diminuta de línea fina en el tobillo y la de un perro grande calcada a tamaño real sobre el pecho son tatuajes distintos, y cualquiera de los dos le queda a cualquiera. Lo que sí conviene pensar es si la quieres a la vista o reservada: en el empeine la tapa el zapato, en la muñeca se ve siempre.

¿Cómo pruebo la huella de mi perro sobre mi tobillo antes de tatuármela?

Subiendo una foto tuya y poniéndole el diseño encima. Desde el simulador de InkCraft colocas cualquiera de estas huellas sobre tu piel, en 3D y en el navegador, sin crear cuenta, y la pasas del tobillo al empeine o a la muñeca. Sirve sobre todo para decidir el tamaño, porque a tres centímetros y a seis parecen dos tatuajes distintos.

Míralo en tu piel antes de decidir

InkCraft coloca cualquiera de estos diseños sobre una foto tuya, ajustado y envuelto a la zona que elijas, para que lo juzgues antes de que sea permanente.

O pruébalo primero en el navegador: gratis, sin descargar nada