Ideas de tatuajes

Tatuaje blackout: paneles de negro sólido

22 diseños originales de tatuajes blackout dibujados para InkCraftPor Actualizado el

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Negro sólido de borde a borde, y el dibujo es lo que el negro deja fuera: una calavera, una ola, una telaraña en piel limpia. El tatuaje blackout nació para enterrar tatuajes que ya no se querían, y sigue siendo el más difícil de quitar.

Toca cualquier diseño para verlo sobre tu propia piel en el simulador, sin registro.

¿Qué es un tatuaje blackout y de dónde salió?

Empezó como reparación. Chester Lee, en Oracle Tattoo de Singapur, ofrecía a clientes con tatuajes grandes que ya no querían una cubierta de negro sólido en lugar de un tratamiento largo de láser, y a principios de 2016 la foto de una clienta con el pecho y el brazo completamente negros recorrió Instagram. Pronto lo pedía gente que no tenía nada que tapar.

Hoy la palabra nombra dos trabajos. Uno es el blackout total, una extremidad entintada de punta a punta. El otro es el panel que dibuja esta página: una forma negra con borde definido, un disco, una franja, un arco en punta, con el motivo dentro como piel sin tocar. Un panel suele resolverse en una sesión y deja libre el resto del brazo; es el extremo del blackwork, una sola tinta llevada hasta que el negro ocupa casi toda la superficie.

Leer la piel libre como figura es una idea vieja. En 1915 el psicólogo danés Edgar Rubin publicó el jarrón que se ve como jarrón o como dos caras según qué zona tome el ojo por objeto, y el disco del koi de esta cuadrícula hace el mismo juego: un pez es piel en la mitad negra y el otro es negro en la mitad clara.

Diseños blackout: dibujar con lo que queda, y el blanco encima

La mayoría de los diseños tratan el negro como marco y recortan el motivo: una calavera en su cuadro, una mariposa en un triángulo, una daga en una franja angosta y una mano de esqueleto que sube dentro de un arco en punta, como un vitral. Otros invierten la regla y hacen negro el motivo, dejando en piel solo sus marcas, como las venas de un corazón anatómico o la cresta de espuma de la gran ola, que viene del grabado que Katsushika Hokusai publicó a principios de la década de 1830.

Sea cual sea el método, lo frágil es la piel libre. El negro avanza hacia la piel vecina durante años, y un hueco tiene dos bordes por donde lo invade, así que un hilo sin tinta tiene que empezar más ancho que una línea negra del mismo peso. La telaraña y el mandala, dibujados con líneas claras, son los que más espacio piden. Un lado recto delata cualquier temblor, mientras que un borde ondulado o en llamas, como el de la rosa o el del dragón, disimula los pequeños y se puede extender después sin que se note la unión.

Sobre un blackout ya cicatrizado solo entra el blanco, y los patrones blancos encima del negro se volvieron una estética propia. El blanco se suaviza mucho antes que el negro y puede amarillear, así que pide retoques frecuentes; el color, en cambio, apenas se nota sobre negro.

Blackout en brazo o pierna: sesiones, cicatrización y láser

Rellenar negro exige pasadas superpuestas hasta que no se vea piel, y la segunda pasada sobre piel recién trabajada es la que se recuerda. Un blackout de brazo entero o de pierna se agenda por tramos, cada uno sanado antes del siguiente. La zona se hincha y supura unos días, luego se descama, y las escamas se llevan tinta de forma dispareja: a las dos semanas suele verse manchado. Júzgalo hacia el mes y agenda ahí el retoque.

Cicatrizado, conserva la forma durante décadas pero no la profundidad: los bordes se suavizan y el negro expuesto al sol tira hacia un azul o un gris verdoso apagado. Como cubierta, cada rastro del tatuaje viejo tiene que caer dentro del negro, nunca bajo el motivo libre. Esa densidad lo vuelve también lo más difícil de borrar: la escala de Kirby-Desai, publicada en 2009 para estimar sesiones de láser, puntúa la cantidad de tinta y las capas superpuestas, y un blackout sobre un tatuaje viejo encabeza las dos. Las clínicas tratan un área grande por partes, y las manchas claras por pérdida del pigmento propio son un riesgo conocido, más visible en piel oscura.

Preguntas frecuentes

¿Un blackout tapa por completo el tatuaje de abajo?

La parte negra sí, porque nada es más oscuro que el negro sólido. El motivo en piel libre no tapa nada, así que el diseño se acomoda para que cada línea vieja caiga dentro del negro. Las líneas antiguas con relieve o cicatriz pueden notarse como textura con luz rasante, porque la tinta cambia el color y no la superficie.

¿Por qué mi blackout nuevo se ve manchado?

Porque todavía está sanando. Las escamas que se caen en la segunda semana se llevan algo de tinta superficial, de forma desigual, y esos claros son normales. Espera a que la piel se asiente, más o menos un mes, y pide que repasen los huecos; muchos tatuadores incluyen ese repaso en el precio.

¿Queda bien un blackout en piel morena?

El negro se lee como un tono propio más profundo, pero el motivo libre tiene menos contraste, así que rinden más las formas audaces con huecos anchos que los hilos finos. Si alguna vez te salió un queloide, dilo en la consulta: un blackout es una herida grande y tatuar puede provocar otro.

¿Cuánto tarda un panel blackout?

Más de lo que sugiere su aspecto sencillo, porque las horas se van en rellenar parejo y no en dibujar. Un panel del tamaño de una palma suele llevar de cuatro a seis horas en una sesión, y una banda que rodea todo el antebrazo puede ocupar el día entero.

¿Cómo veo el panel en mi brazo antes de decidir?

Colócalo a tamaño real sobre una foto de la zona en el simulador de InkCraft. Pocas decisiones en el tatuaje cuestan tanto deshacer como esta, así que vale la pena mirarlo unos días antes de agendar.

Míralo en tu piel antes de decidir

InkCraft coloca cualquiera de estos diseños sobre una foto tuya, ajustado y envuelto a la zona que elijas, para que lo juzgues antes de que sea permanente.

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