Ideas de tatuajes

Tatuaje maorí y polinesio

23 diseños originales de tatuajes maoríes dibujados para InkCraftPor Actualizado el

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Lo que en español se llama tatuaje maorí suele ser polinesio, y detrás hay tradiciones vivas con reglas. Ningún diseño de esta página copia un moko, un pe'a o un malu: son motivos compartidos del Pacífico y piezas de inspiración maorí hechas para quien no lleva ese linaje.

Toca cualquier diseño para verlo sobre tu propia piel en el simulador, sin registro.

¿Qué es un tatuaje maorí y qué tiene que ver con lo polinesio?

La práctica iba de Hawái a Aotearoa, el nombre maorí de Nueva Zelanda, con una gramática distinta en casi cada grupo de islas, y lo que los estudios llaman polinesio sale sobre todo de tres tradiciones que no son intercambiables.

El tā moko maorí no se punteaba, se tallaba: el uhi, un cincel pequeño, abría surcos en la piel, y la cara era el sitio principal. Un moko registra la whakapapa de quien lo lleva, su ascendencia y su posición, y se diseña para esa sola persona; no se traslada a otra. El tatau samoano nunca se interrumpió, ni con los misioneros ni bajo el dominio colonial: el pe'a de los hombres cubre de negro denso de la cintura a las rodillas, y el malu de las mujeres es un trabajo más abierto sobre los muslos. El marquesano llegó a cubrir cuerpos enteros, estuvo cerca de perderse bajo el gobierno francés y revivió desde los años ochenta apoyado en los dibujos que el etnólogo alemán Karl von den Steinen hizo en las islas en la década de 1890.

Por eso el tatuaje maorí en la cara es la única petición que conviene descartar de entrada si no eres maorí. El rostro es el lugar del moko, y los propios artistas maoríes ofrecen a quien viene de fuera el kirituhi, piel escrita: el mismo lenguaje visual, sin la genealogía de nadie y nunca en la cara.

Koru, tiki, tortuga y tiburón: lo que dicen los motivos

Los 23 diseños de la cuadrícula usan el vocabulario público que comparten las islas: tiburones, una mantarraya, una tortuga, una ballena, un pulpo, pájaros, el sol, la figura enata de las Marquesas y el rostro del tiki, además de formas abstractas armadas con bandas. Las piezas de inspiración maorí toman motivos de la talla que se llevan como colgantes de hueso y de pounamu, la piedra verde de Nueva Zelanda.

Cada motivo carga una lectura. El koru, la fronda del helecho que se desenrolla, habla de crecimiento y de comienzo. El pikorua, dos caminos que se cruzan, se separan y vuelven a encontrarse, es el lazo entre dos personas, y por su torsión recuerda a un infinito. El hei matau evoca el anzuelo con que Māui sacó del mar la Isla Norte. La tortuga suele leerse como larga vida y como guía de regreso, y el tiburón, como fuerza y protección.

Los glosarios de una palabra que reparten algunos estudios, puntas de lanza para el valor y dientes de tiburón para la defensa, son una comodidad moderna. En las tradiciones, el peso de un motivo depende también de dónde va y de quién lo lleva.

Brazo, antebrazo, hombro o pierna: cómo se arma una pieza polinesia

Todo aquí es negro, porque las tradiciones lo eran: un solo pigmento de hollín y el tono hecho con la cantidad de piel que se deja libre. Líneas paralelas delgadas, hileras de triángulos pequeños y campos sólidos conviven en la misma pieza, y las líneas finas son las primeras en envejecer; a menos de un par de milímetros entre sí, se funden en una franja gris.

Las piezas se componen en paneles que siguen el cuerpo. Un hombro trabajado así corre por el deltoides, la parte alta del pecho y el inicio del brazo como un solo diseño, con bandas que se cortan donde se cortan los músculos; en la pierna, la pieza envuelve la pantorrilla o baja por la cara externa del muslo. El brazalete alrededor del bíceps o del antebrazo es la manera más común de empezar, y la costura, el punto donde la banda se encuentra consigo misma, tiene que quedar invisible. Sea el brazo de un hombre o el de una mujer, las bandas se dibujan sobre la anatomía de quien las lleva, y muchos artistas de la tradición trazan a mano alzada directamente sobre la piel.

Un motivo suelto, una tortuga o una mantarraya de diez a doce centímetros, queda bien solo sobre el omóplato, el pecho o la pantorrilla por fuera, y entra a un panel cuando un artista construye las bandas a su alrededor. El negro sólido es de lo más duradero que existe en el tatuaje y de lo más difícil de quitar, así que elige el lugar como definitivo.

Preguntas frecuentes

¿Puedo hacerme un tatuaje maorí si no soy maorí?

Un tā moko, no: registra la genealogía de una persona maorí y solo le pertenece a ella. Para quien viene de fuera existe el kirituhi, diseño de inspiración maorí que no carga la whakapapa de nadie, y los motivos compartidos del Pacífico, como la tortuga, el tiburón o el enata, se llevan en todo el mundo.

¿Qué es un brazalete maorí?

Una banda de patrón que rodea el bíceps, el antebrazo o la pantorrilla, armada con hileras de triángulos, líneas paralelas y espirales. Es la pieza con la que muchos empiezan, y conviene que tenga por lo menos tres o cuatro dedos de ancho para que sus líneas internas sigan separadas con los años.

¿De dónde viene la palabra tatuaje?

Del tatau polinesio. La tripulación de James Cook la oyó en Tahití en 1769, él la escribió tattow en su relato del viaje, y del inglés pasó al francés como tatouage y de ahí al español.

¿Cómo pruebo un brazalete o un hombro maorí antes de tatuarlo?

Sube una foto de tu brazo o de tu hombro al simulador de InkCraft y coloca el motivo a tamaño real. Fíjate en dónde caen las bandas respecto del músculo: si cruzan el deltoides en vez de seguirlo, pide que el artista las redibuje sobre tu cuerpo.

Míralo en tu piel antes de decidir

InkCraft coloca cualquiera de estos diseños sobre una foto tuya, ajustado y envuelto a la zona que elijas, para que lo juzgues antes de que sea permanente.

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