Ideas de tatuajes

Tatuaje de Buda: mudras, respeto y significado

22 diseños originales de buda dibujados para InkCraftPor Actualizado el

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Para quien practica el budismo, el Buda es un maestro que despertó y no un amuleto, y en Sri Lanka, Tailandia o Myanmar un tatuaje de Buda mal puesto ofende. Por eso el lugar pesa tanto como el dibujo: de la cintura para arriba, nunca en piernas ni pies.

Toca cualquier diseño para verlo sobre tu propia piel en el simulador, sin registro.

Esta serie de 22 diseños de buda, en cifras

Estilos representados
ilustrativo (5), blackwork (3), lineal (2), línea fina (2), puntillismo (2), acuarela (2)
Negro y gris frente a color
77 % en negro y gris, 23 % a color
Casi siempre dibujado junto a
loto, árbol, ojo, hoja

Contado sobre los 22 diseños que aparecen en esta página. Todos se dibujaron para InkCraft; ninguno está copiado ni reposteado. Puedes citar estos datos enlazando a esta página.

Qué significa un tatuaje de buda

Buda no es un nombre sino un título: quiere decir el despierto, y corresponde ante todo a Siddhartha Gautama, un príncipe del clan de los Shakya nacido en Lumbini, en el actual Nepal. Dejó el palacio, se sentó bajo una higuera en Bodh Gaya hasta entender cómo termina el sufrimiento y pasó el resto de su vida enseñándolo. Los budistas lo honran como a un maestro que mostró un camino, no como a un dios que concede favores, y su imagen es antes que nada un recordatorio de ese camino. Ahí está la diferencia con el Buda gordo y risueño que en muchas casas y negocios se coloca cerca de la entrada para atraer la abundancia: es otro personaje, y tiene su propia pregunta más abajo.

Nada en la figura es libre; cada rasgo sigue una convención con su motivo. Sobre la coronilla se levanta la ushnisha, un bulto redondeado que figura entre los treinta y dos signos de un gran ser, y entre las cejas va la urna, un punto o un rizo. Los lóbulos largos y vacíos son los del príncipe que cargó aretes de oro pesados y un día se los quitó. La cabeza va cubierta de rizos apretados, y un relato popular dice que eran caracoles que treparon para darle sombra mientras meditaba. Los ojos entrecerrados son la atención vuelta hacia dentro, y en un tatuaje son lo que más cuesta: un trazo de más en el párpado y el rostro parece dormido.

Las manos dicen qué momento de su vida se cuenta, y cada posición tiene nombre en sánscrito. Las dos palmas apoyadas una sobre otra en el regazo son dhyana, la meditación. Si una mano se levanta y enseña la palma, es abhaya, el gesto de no temas, el que hace la figura dorada de pie de esta página. Cuando el pulgar y el índice se tocan formando un aro, es vitarka, la enseñanza, como en el Buda a lápiz y en una de las acuarelas. Y si la mano derecha baja hasta tocar el suelo, es bhumisparsha, la tierra llamada como testigo la noche del despertar, el único de estos gestos que no aparece en ningún diseño de aquí.

Dos figuras más se cuelan en casi cualquier colección. El Buda acostado sobre el costado derecho, con la cabeza apoyada en la mano, no está descansando: entra en el parinirvana, la liberación final de su muerte, y el de Wat Pho, en Bangkok, mide 46 metros. El elefante que tantos le ponen al lado tiene un origen preciso, el sueño de su madre, la reina Maya, que antes de concebirlo vio a un elefante blanco de seis colmillos entrar en su costado; los sabios de la corte lo leyeron como el anuncio de un gran ser.

De dónde viene el diseño

Que el Buda tenga cara es una decisión tardía. Los relieves más antiguos, como las puertas de la gran estupa de Sanchi, en la India, lo señalan con un trono vacío, un par de huellas, una rueda o un árbol, y su rostro no aparece hasta cerca del siglo I de nuestra era, casi a la vez en Mathura y en Gandhara, la región de los actuales Pakistán y Afganistán, donde el contacto con el arte grecorromano le dio pelo ondulado y un manto plegado como toga. Cada país lo fue haciendo suyo: Tailandia, desde el periodo de Sukhothai, le puso una llama sobre la cabeza; Nepal le pintó ojos en las cuatro caras de las estupas de Boudhanath y Swayambhunath; Japón lo sentó, enorme y en bronce, en Nara y en Kamakura. La cabeza de piedra envuelta por raíces de higuera que tanto se tatúa es real: está en Wat Mahathat, en Ayutthaya, la capital que el ejército birmano saqueó en 1767.

Cómo elegir el tuyo

  • El lugar va primero, y en el Asia budista no es cuestión de gusto. La cabeza es la parte más alta del cuerpo y los pies la más baja, así que un Buda en la pierna, en el pie o abajo en la espalda se toma como un insulto en Sri Lanka, Tailandia y Myanmar. Los maestros tailandeses de sak yant, que tatúan figuras del Buda en templos como Wat Bang Phra, las ponen en la espalda, los hombros y la parte alta del brazo, y esa es también la mejor respuesta para quien lo quiere en el brazo.
  • Escoge el gesto con la misma intención que la postura, y no dejes que se copien las manos de una estatua sobre el cuerpo de otra, un descuido que cualquier budista nota. Si lo que buscas es calma, la meditación; si es valor, la mano levantada de no temas.
  • Que el rostro se vea sereno y no somnoliento. En una cabeza pequeña cada párpado debe ser un solo trazo limpio, como en la cara de una sola línea de esta página, y las orejas largas no se recortan nunca: sin ellas queda una persona cualquiera meditando. De los 22 diseños, 17 van en negro y gris y 5 a color, con el ilustrativo por delante, tres en blackwork y parejas de línea, línea fina, puntillismo y acuarela detrás.

Tamaño, precio y zona del cuerpo

Qué tamaño tiene y cuánto cuesta

Una cabeza de ocho a diez centímetros lleva de dos a tres horas, y es el tamaño mínimo al que los ojos entrecerrados todavía se leen tranquilos; un Buda pequeño por debajo de eso conviene hacerlo en contorno, sin sombra en la cara. Una figura sentada con halo pide de doce a dieciocho centímetros y media jornada, y el halo de mandala o la escena bajo el árbol del despertar son más grandes todavía. El dorado se mezcla con amarillos y cafés, porque no existe una tinta de tatuaje metálica de verdad.

Dónde queda bien y cuánto duele

De la cintura para arriba y mirando hacia fuera: entre los omóplatos, el hombro, la parte alta del brazo o el pecho. La espalda alta le da espacio al halo y es donde se coloca el sak yant; la columna y el esternón son los puntos que más duelen. En Sri Lanka hasta un Buda en la parte alta del brazo cuenta como visible si se asoma por la manga.

Qué preguntarle a tu tatuador

  • Qué mudra hacen las manos, y que corresponda a la postura.
  • Que las orejas largas, la ushnisha y los ojos entrecerrados sobrevivan a tu tamaño.
  • Qué tradición sigue el rostro: tailandesa, de Gandhara, tibetana o japonesa.

Los precios cambian mucho según la ciudad y el tatuador; tómalos como duración de sesión, no como presupuesto, y cuenta con un mínimo de estudio en cualquier pieza pequeña.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa un tatuaje de Buda?

Para un budista, el recordatorio de un camino: el de alguien que entendió cómo termina el sufrimiento y lo enseñó. Para quien no lo es suele significar calma, o una etapa en la que buscó serenidad, y las dos lecturas conviven si la imagen se trata con respeto. El gesto de las manos afina el sentido: meditación, valor o enseñanza.

¿El Buda gordo que se ríe es la misma persona?

No. La figura redonda y risueña con un costal es Budai, un monje chino que la tradición identificó con Maitreya, el Buda que vendrá; en Japón es Hotei, uno de los siete dioses de la fortuna. El Hotei de esta página, con el costal colgado de un palo y un abanico en la mano, es ese personaje y no el Buda histórico, y es el que en muchas tiendas se vende como Buda de la abundancia.

¿Puedo viajar a Sri Lanka con un tatuaje de Buda?

Solo si lo cubres. Sri Lanka trata un Buda tatuado y visible en un visitante como una falta de respeto a la religión, y en 2014 una turista británica fue detenida en el aeropuerto de Colombo y deportada por el que llevaba en el brazo. Lo que se aconseja es manga larga, porque tenerlo arriba del codo no la protegió.

¿Un elefante con un Buda es lo mismo que Ganesha?

No. El elefante junto al Buda es el del sueño de la reina Maya, un animal entero, blanco, a veces con seis colmillos; en Tailandia el elefante blanco es además un animal de reyes. Ganesha es un dios hindú con cuerpo humano, cabeza de elefante, cuatro brazos y un ratón a los pies, y no pertenece a la misma escena ni a la misma religión.

¿Hay diseños de Buda para mujer y para hombre?

La figura es la misma; lo que se ajusta es la zona. Una cara de una sola línea o un Buda pequeño en contorno caben en la nuca, detrás del hombro o en el antebrazo por encima de la muñeca, y una figura sentada con halo necesita una espalda alta o el brazo desde el hombro. En los dos casos rige la misma regla de altura: arriba de la cintura y con la cabeza hacia arriba.

¿Cómo pruebo un Buda en la espalda antes de decidir?

Pide que alguien te tome una foto de espaldas. En el simulador de InkCraft colocas cualquiera de estos Budas sobre la piel, en 3D y desde el navegador, y ves si el halo cabe entre los omóplatos o queda demasiado cerca de la cintura.

Míralo en tu piel antes de decidir

InkCraft coloca cualquiera de estos diseños sobre una foto tuya, ajustado y envuelto a la zona que elijas, para que lo juzgues antes de que sea permanente.

O pruébalo primero en el navegador: gratis, sin descargar nada