Ideas de tatuajes

Tatuaje de golondrina: significado y silueta

38 diseños originales de golondrina dibujados para InkCraftPor Actualizado el

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Una golondrina por cada cinco mil millas náuticas: la regla marinera detrás del tatuaje de golondrina se repite en todas partes y casi nunca se documenta. Lo seguro es que el ave vuelve cada año a su nido, y que sin la cola en tijera parece gorrión.

Toca cualquier diseño para verlo sobre tu propia piel en el simulador, sin registro.

Esta serie de 38 diseños de golondrina, en cifras

Estilos representados
tradicional (7), línea fina (3), neotradicional (3), ilustrativo (3), flash (3), patchwork (3)
Negro y gris frente a color
53 % en negro y gris, 47 % a color
Casi siempre dibujado junto a
estrella, ancla, rosa, corazón

Contado sobre los 38 diseños que aparecen en esta página. Todos se dibujaron para InkCraft; ninguno está copiado ni reposteado. Puedes citar estos datos enlazando a esta página.

Qué significa un tatuaje de golondrina

Una golondrina es una promesa de volver. La golondrina común cría en Norteamérica y en Europa y pasa el invierno del norte en el sur: las de Estados Unidos y Canadá bajan cada otoño hasta Argentina, y las europeas cruzan el Sahara rumbo al sur de África. Pesa unos veinte gramos, hace ese viaje dos veces al año y muchas regresan al mismo establo o al mismo alero donde anidaron el año anterior. Para un marinero a meses de casa, ese regreso era todo el atractivo. Una golondrina a cada lado del pecho, con los picos hacia el esternón, es la disposición clásica, y habla de la vuelta, no del vuelo.

La regla que todos citan dice que el marinero se ganaba una golondrina a las cinco mil millas náuticas y la segunda a las diez mil. Puede que se cumpliera en algún barco durante alguna década, pero nadie ha mostrado todavía una fuente del siglo XIX que la registre, y los relatos modernos se copian unos a otros. Lo mismo pasa con la idea de que las golondrinas llevaban al cielo el alma del marinero ahogado. Conviene tratar las dos como lo que son: folclore del tatuaje, una tradición real a su manera, no una costumbre naval escrita.

En español el ave carga con más cosas. “Una golondrina no hace verano”, decimos, y el refrán viene de Aristóteles, que lo usó para explicar que un solo día bueno no hace feliz a nadie. En California, la misión de San Juan Capistrano celebra desde hace generaciones el regreso de sus golondrinas alrededor del 19 de marzo, día de San José, y una canción de 1940 lo volvió famoso. Oscar Wilde, en El príncipe feliz, de 1888, le dio a una golondrina uno de los finales más tristes de la literatura infantil: se queda en el norte por cariño a una estatua, reparte su oro entre los pobres y muere de frío. Una golondrina sobre un nombre se lee como alguien a quien se espera de vuelta.

Las golondrinas también son amor y lealtad, porque forman pareja y vuelven juntas al mismo sitio, y en el flash antiguo una golondrina con un corazón o una cinta en el pico era una prenda de amor. Los diseños más nuevos sueltan al marinero por completo, una golondrina posada en una ramita de línea fina, otra vista desde arriba en filigrana, y se quedan solo con la silueta y la horquilla de la cola. Entre los de esta página manda todavía la escuela tradicional, con flash y patchwork de colores planos, y casi la mitad lleva color, que en este pájaro es parte del dibujo: espalda azul marino, garganta roja.

De dónde viene el diseño

A principios del siglo XX las golondrinas ya eran fijas en el flash estadounidense junto al ancla, el barco y la estrella náutica, dibujadas con la espalda azul marino, la garganta roja y una cola partida en dos puntas largas: los colores de la golondrina común reducidos a dos tintas que aguantaban. Norman Collins, Sailor Jerry, las dibujó para militares en Honolulu hasta su muerte en 1973, y su contorno grueso y su color plano son el aspecto que conservan las hojas de flash y los conjuntos de patchwork de esta página. La escuela chicana la pasa a negro y gris, más cerca del grabado que del cartel, y la línea fina de los últimos años la redujo a un trazo continuo que cabe detrás de la oreja.

Cómo elegir el tuyo

  • Que la cola sea larga y en horquilla. Es el único rasgo que identifica a una golondrina, y sin él el pájaro podría ser un gorrión. También es el anuncio del macho: en 1988 el biólogo danés Anders Pape Møller alargó las plumas de la cola de unos machos y acortó las de otros, y los de cola larga consiguieron pareja antes.
  • Una o un par. El par en espejo es la versión marinera y le va al pecho; una sola le va al antebrazo, al hombro, al cuello o a la piel de detrás de la oreja. En el cuello, la golondrina queda mejor volando hacia arriba o hacia la nuca que hacia la cara, porque el cuerpo sigue la línea del músculo y la mandíbula no le corta la cola.
  • Decide entre color, silueta o realismo antes que el tamaño. El azul marino y el rojo tradicionales aguantan porque la tinta va plana y bien cargada; una silueta negra minimalista vive solo de la forma y necesita piel limpia entre las dos puntas de la cola; una golondrina realista, con el brillo metálico de la espalda y cada pluma de las alas, pide diez centímetros o más para que el plumaje no se vuelva gris.

Tamaño, precio y zona del cuerpo

Qué tamaño tiene y cuánto cuesta

Una golondrina tradicional a color mide de seis a nueve centímetros y lleva una o dos horas; un par en espejo para el pecho tarda más o menos el doble, porque el segundo pájaro tiene que copiar al primero. Una silueta pequeña en negro es pieza de mínimo de estudio. La realista sube de tiempo por el plumaje, no por el tamaño.

Dónde queda bien y cuánto duele

El pecho, debajo de las clavículas, es el sitio tradicional para el par. El hombro, el antebrazo y el dorso de la mano reciben una sola; la mano duele más y es la que primero se desdibuja, el antebrazo es el que menos duele. El costado del cuello es un lugar muy pedido para una golondrina mediana: duele más que el brazo, se ve con cualquier camisa y la piel se mueve con cada giro de la cabeza, así que conviene un diseño de contorno firme y no de línea finísima.

Qué preguntarle a tu tatuador

  • Que la cola quede como una horquilla de verdad, con dos puntas largas, y no como un abanico corto.
  • Si es un par, que el segundo pájaro se calque en espejo del primero en lugar de dibujarse otra vez a mano alzada.
  • Cómo se van a suavizar el rojo y el azul marino en tu piel dentro de diez años, y cuánto contorno negro necesitan para sostenerse.

Los precios cambian mucho según la ciudad y el tatuador; tómalos como duración de sesión, no como presupuesto, y cuenta con un mínimo de estudio en cualquier pieza pequeña.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa tatuarse una golondrina?

Volver. El ave regresa cada año al mismo nido después de cruzar medio planeta, y por eso los marineros la llevaban como promesa de regresar a puerto. También es lealtad y amor de pareja, porque las golondrinas vuelven juntas al mismo sitio. Sobre un nombre o una fecha se lee como alguien a quien se espera, y en México, donde la canción de Narciso Serradell acompaña las despedidas, también como un adiós.

¿Es verdad que cada golondrina eran cinco mil millas navegadas?

Es la historia que se cuenta, pero nadie ha mostrado un registro de la época. Cinco mil millas náuticas son algo más de nueve mil kilómetros, más o menos lo que vuela una golondrina británica hasta su invierno en África: una coincidencia bonita y probablemente nada más.

¿Por qué las golondrinas marineras van en pareja sobre el pecho?

Una a cada lado, volando hacia el centro, equilibra el torso y duplica la promesa de regreso. Que la segunda marcara las diez mil millas descansa sobre la misma regla sin documentar; lo que el par sí deja claro es hacia dónde miran los dos pájaros, que es el corazón.

¿Cómo se distingue una golondrina de un gorrión en un dibujo?

Por la cola: la de la golondrina es una horquilla profunda con dos puntas largas, la del gorrión es corta y recta. Las alas ayudan también, largas y en punta en la golondrina, cortas y redondeadas en el gorrión. En una silueta pequeña, donde no hay color que ayude, la horquilla es lo único que decide.

¿Cómo sé si una golondrina pequeña me queda en el cuello?

Probándola sobre una foto tuya antes de la cita. En el simulador de InkCraft colocas cualquiera de estas golondrinas en el cuello, el pecho o la mano, en 3D y desde el navegador, sin registrarte, y ves si la horquilla de la cola se sigue leyendo al tamaño que pensabas o si hay que subir un centímetro.

Míralo en tu piel antes de decidir

InkCraft coloca cualquiera de estos diseños sobre una foto tuya, ajustado y envuelto a la zona que elijas, para que lo juzgues antes de que sea permanente.

O pruébalo primero en el navegador: gratis, sin descargar nada