Ideas de tatuajes

Tatuaje de Cristo en el brazo: rostro y cruz

25 diseños originales de Cristo dibujados para InkCraftPor Actualizado el

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El rostro con la corona de espinas es el tatuaje de Cristo más pedido y el más exigente: un retrato sin parecido acordado, que se juega entero en la mirada. En el brazo pide unos quince centímetros; más chico, conviene un símbolo antiguo que aguante.

Toca cualquier diseño para verlo sobre tu propia piel en el simulador, sin registro.

Esta serie de 25 diseños de Cristo, en cifras

Estilos representados
ilustrativo (12), puntillismo (4), chicano (2), neotradicional (2), tradicional (2), lineal (1)
Negro y gris frente a color
84 % en negro y gris, 16 % a color
Casi siempre dibujado junto a
cruz, virgin mary, manos rezando, corazón

Contado sobre los 25 diseños que aparecen en esta página. Todos se dibujaron para InkCraft; ninguno está copiado ni reposteado. Puedes citar estos datos enlazando a esta página.

Qué significa un tatuaje de Cristo

El rostro de Cristo es un retrato sin modelo: nadie sabe cómo era, y lo que lo sostiene es la expresión. Los ojos bajados, no cerrados; la corona de espinas que se hunde en la frente en vez de descansar encima como un sombrero; una gota que baja por la sien, no tres. Esos detalles son la diferencia entre una pieza devota y un disfraz, y son también lo primero que el tiempo borra si el tatuaje quedó demasiado chico. En muchas casas de América Latina ese rostro tiene nombre propio: el Divino Rostro, la Santa Faz del paño de la Verónica, enmarcada en la sala de la abuela.

Este lado del mundo tiene, además, sus Cristos con domicilio. El Señor de los Milagros, el Cristo Moreno que un esclavo angoleño pintó en una pared de Lima hacia 1651 y que quedó en pie tras los terremotos de 1655 y 1687, sale en procesión cada octubre entre multitudes vestidas de morado. El Cristo Negro de Esquipulas, tallado en 1594, reúne en Guatemala a peregrinos de toda Centroamérica y del sur de México. Y el Cristo Rey del cerro del Cubilete, en Guanajuato, abre los brazos sobre el punto que se tiene por centro geográfico del país. Quien se tatúa uno de ellos no se tatúa a Cristo en general: se tatúa un santuario, una peregrinación, a veces la manda que cumplió su familia.

El crucifijo y la cruz vacía no son variantes del mismo dibujo: con el cuerpo, la cruz señala el sufrimiento; sin él, lo que vino después. El Sagrado Corazón, nacido de las visiones de santa Margarita María Alacoque en la Francia del siglo XVII, hace su propia afirmación, un corazón fuera del pecho, ceñido de espinas y todavía en llamas, que habla de un amor que sigue a pesar de la herida. Y Dalí dejó en 1951 la versión que casi nadie pide y que más sorprende: su Cristo de San Juan de la Cruz, visto desde arriba y suspendido sobre una bahía, sacado de un dibujo que el místico castellano hizo en el siglo XVI.

Los símbolos más antiguos son los que mejor envejecen. El pez de dos arcos cruzados, el cordero, el Buen Pastor con una oveja sobre los hombros: son emblemas cristianos anteriores a la cruz, pintados ya en las catacumbas romanas del siglo III, y sobreviven a tamaños en los que un rostro sombreado se habría vuelto gris hace mucho. Para quien quiere llevar su fe chica y discreta, en la muñeca o en un dedo, son una respuesta más vieja y más firme que un retrato en miniatura.

De dónde viene el diseño

El tatuaje cristiano es antiquísimo en un lugar concreto: los coptos de Egipto y los peregrinos que llegaban a Jerusalén se marcaban una cruz en la muñeca o el antebrazo como prueba del viaje desde hace siglos. La tradición occidental es mucho más nueva y llegó por el flash: el Sagrado Corazón y las manos que rezan ya eran fijos de las hojas estadounidenses en los años treinta. El rostro realista es más nuevo todavía y pertenece entero al negro y gris que maduró en las prisiones de California y en los estudios chicanos desde los setenta, donde el retrato religioso y la aguja sencilla crecieron juntos. El llamado Cristo tribal es hijo de los noventa, cuando las curvas negras y puntiagudas de moda se usaron para armar rostros y cruces sin una sola sombra.

Cómo elegir el tuyo

  • Si quieres un rostro, dale espacio. Por debajo de unos quince centímetros un retrato pierde primero los ojos, y los ojos son la pieza entera. A tamaños menores rinde mucho más el perfil, la cabeza inclinada con la corona vista de lado, o un símbolo; en los diseños de esta página manda el ilustrativo en negro, que resuelve ese perfil mejor que el realismo.
  • El Cristo tribal se decide distinto. Hecho de manchas negras sólidas, sin gris, aguanta los años mejor que cualquier retrato sombreado, pero la expresión depende de dos o tres formas recortadas alrededor de los ojos, y si una queda gruesa el rostro se vuelve otro. Pide ver el diseño impreso a tamaño real antes de aprobarlo.
  • En la espalda, piensa en la escena y no solo en la cara. El crucificado con los brazos abiertos sobre los omóplatos, o el rostro con una cruz detrás que baja por la columna, usan la forma del cuerpo; un rostro chico en medio de la espalda se pierde.

Tamaño, precio y zona del cuerpo

Qué tamaño tiene y cuánto cuesta

Una cruz chica o un pez es pieza de mínimo de estudio, menos de una hora. Un rostro en negro y gris de quince a veinte centímetros son de seis a ocho horas, muchas veces en dos sesiones, porque es todo trabajo de tono sin línea donde esconder un error. Un Sagrado Corazón en color tradicional queda en medio, alrededor de tres o cuatro horas.

Dónde queda bien y cuánto duele

El rostro quiere un campo grande y plano que no se doble: la cara externa del brazo, el antebrazo completo, el pecho, el omóplato, el muslo. La espalda es el lugar de las escenas completas. En el dorso de la mano un rostro de Cristo luce mucho en fotos, pero es de los sitios donde más rápido se apaga el gris, y los dedos solo admiten una cruz o un pez. Las manos que rezan piden una franja vertical, como la del antebrazo.

Qué preguntarle a tu tatuador

  • Que te muestre retratos en negro y gris ya cicatrizados, porque es un oficio distinto del color o de la línea.
  • Si los ojos van a ir bajados o cerrados, porque cambia la lectura entera y se decide en el boceto.
  • Si eliges un símbolo, que lo dibuje desde su forma histórica, el pez de las catacumbas o el Buen Pastor de los primeros siglos, y no desde un clip art.

Los precios cambian mucho según la ciudad y el tatuador; tómalos como duración de sesión, no como presupuesto, y cuenta con un mínimo de estudio en cualquier pieza pequeña.

Preguntas frecuentes

¿Es pecado tatuarse a Cristo?

Depende de tu iglesia, y la pregunta sigue abierta. El versículo que suele citarse es Levítico 19:28, que la mayoría de las tradiciones lee como una prohibición ligada a ritos de luto de su época y no como una regla vigente; la Iglesia católica no prohíbe los tatuajes, y los coptos llevan siglos tatuándose cruces como devoción. Es una pregunta para tu comunidad de fe antes que para un tatuador.

¿Qué es un Cristo tribal?

Un rostro o una cruz armados con formas negras sólidas, las curvas puntiagudas que se pusieron de moda en los noventa, sin sombras ni grises. No tiene relación con el tatuaje polinesio de verdad. Su ventaja es que envejece muy bien; su riesgo, que la expresión depende de pocas formas y un trazo grueso de más la desfigura.

¿Qué tan pequeño puede ser un tatuaje de Cristo?

Un símbolo aguanta muy chico: un pez de dos arcos o una cruz sencilla funcionan a tres centímetros, que es el tamaño de las cruces de peregrino. Un rostro no. La línea divisoria es si el diseño depende de la sombra, porque eso es lo primero que desaparece.

¿El rostro de Cristo va mejor en color o en negro y gris?

Casi siempre en negro y gris. La técnica para hacer estos rostros nació en la escuela chicana de aguja sencilla, y el color en un retrato devocional tiende a leerse como ilustración y no como imagen sagrada. El color tiene su lugar en el Sagrado Corazón, que se pensó para él.

¿Cómo saber si el rostro cabe en mi antebrazo?

Míralo encima de una foto tuya al tamaño real. El simulador de InkCraft te deja colocar cualquiera de estos Cristos sobre tu brazo, en 3D, desde el navegador y sin cuenta; lo que conviene revisar es si los ojos todavía se distinguen o si el rostro necesita el brazo entero.

Míralo en tu piel antes de decidir

InkCraft coloca cualquiera de estos diseños sobre una foto tuya, ajustado y envuelto a la zona que elijas, para que lo juzgues antes de que sea permanente.

O pruébalo primero en el navegador: gratis, sin descargar nada