Ideas de tatuajes

Tattoo memento mori: significado y origen

25 diseños originales de memento mori dibujados para InkCraftPor Actualizado el

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Recuerda que vas a morir: un tatuaje de memento mori no es una calavera, es una orden. Lo que vuelve memento mori a un cráneo es la pareja, algo vivo o que todavía corre puesto junto a algo muerto, en el mismo cuadro.

Toca cualquier diseño para verlo sobre tu propia piel en el simulador, sin registro.

Esta serie de 25 diseños de memento mori, en cifras

Estilos representados
puntillismo (10), ilustrativo (8), tradicional (4), lineal (3)
Negro y gris frente a color
100 % en negro y gris, 0 % a color
Casi siempre dibujado junto a
calavera, esqueleto, angel wings, hourglass

Contado sobre los 25 diseños que aparecen en esta página. Todos se dibujaron para InkCraft; ninguno está copiado ni reposteado. Puedes citar estos datos enlazando a esta página.

Qué significa un tatuaje de memento mori

La frase es latina y es un imperativo, no una observación: memento, acuérdate; mori, de morir. Ese detalle gramatical lo es todo. La imagen no adorna un dato sobre la muerte, te pide tenerlo a la vista, y llevada a propósito se parece más a una nota pegada en el espejo que a un símbolo. Tertuliano cuenta que al general romano que desfilaba en triunfo alguien le repetía desde atrás que mirara a sus espaldas y recordara que era un hombre: la misma idea, dicha en el momento de mayor gloria.

Los estoicos la usaban como herramienta. Séneca, nacido en Córdoba, le aconseja a Lucilio ordenar cada día como si fuera el que cierra la vida, y Marco Aurelio vuelve a la idea una y otra vez en sus Meditaciones, escritas en campaña. El regreso moderno de la frase viene sobre todo por ese lado, y casi todo el que la lleva hoy piensa en esa versión, que trata de la atención y no del miedo.

El mundo hispano tiene su propia rama, y es de las más severas. Jorge Manrique escribió tras la muerte de su padre, en 1476, unas coplas que empiezan con un recuerde el alma dormida y dicen que nuestras vidas son los ríos que van a dar en la mar, que es el morir. Dos siglos después, en Sevilla, Juan de Valdés Leal pintó para el Hospital de la Caridad In ictu oculi, un esqueleto que apaga una vela con la mano mientras pisa coronas, libros y una tiara. En esa tradición cristiana, que produjo casi toda la imaginería, el memento mori advertía del juicio, y sus objetos hablan de vanidad: la corona que resbala, la fruta que se pudre, la vela que se consume.

La frase hermana conviene conocerla antes de decidir. Memento vivere, acuérdate de vivir, es la misma instrucción vuelta del revés, y algunas piezas llevan las dos, repartidas en objetos que se responden. Elegir entre una y otra, o juntarlas, es la decisión de más peso en este diseño y casi nadie la plantea. Los veinticinco diseños de esta página están en negro y gris, diez de ellos en punteado, que es como llegaron estas imágenes hasta nosotros: grabadas.

De dónde viene el diseño

La imagen es más vieja y más precisa que la moda actual de la frase. Un mosaico del siglo I hallado en Pompeya, hoy en el museo arqueológico de Nápoles, muestra una calavera colgada de un nivel de albañil, con el harapo y el bastón de un mendigo de un lado y el manto y el cetro de un rey del otro, en equilibrio exacto: la muerte empareja al rico y al pobre. Las tumbas transi del siglo XV ponían al difunto en dos pisos, arriba en su gloria y abajo podrido. Holbein escondió en 1533 una calavera anamórfica en Los embajadores, que solo se ve desde un ángulo oblicuo, y la pintura española del Siglo de Oro llevó el género al extremo con Antonio de Pereda y Valdés Leal. Los holandeses lo redujeron a tres objetos, y la vanitas de Philippe de Champaigne —una calavera, un tulipán y un reloj de arena sobre una repisa desnuda— sigue siendo difícil de mejorar.

Cómo elegir el tuyo

  • Decide si las palabras entran. El género lleva el nombre de dos palabras latinas, y los objetos históricos las traen grabadas en piedra, estampadas en cuero o alrededor de un anillo de luto. Con la frase, la pieza se lee como instrucción; sin ella, como imagen. Si van, que sean mayúsculas romanas y no una cursiva: dos palabras cortas en capitales aguantan a tamaño de tatuaje.
  • Empareja algo, o será solo una calavera. La forma depende de un contraste dentro del mismo cuadro: hueso contra una flor fresca, algo que corre contra algo detenido, una vela a medio consumir sobre un cráneo, el reloj de arena con la arena todavía cayendo. Un cráneo sin compañía es otro motivo.
  • El grabado es su idioma natural. Casi toda esta tradición nos llega como xilografía, punteado y buril, y por eso el dotwork y el sombreado de puntos le sientan mejor que la línea limpia; dibujado en fine line pierde lo que hacía que los originales parecieran objetos.

Tamaño, precio y zona del cuerpo

Qué tamaño tiene y cuánto cuesta

Una calavera alada o un reloj de arena sencillo miden de ocho a diez centímetros y llevan unas dos horas. Una vanitas completa, con calavera, flor y reloj de arena bien resueltos, pide de quince a veinte centímetros y cinco o seis horas, porque cada objeto tiene que sostenerse solo. El punteado denso se cobra por tiempo y siempre tarda más de lo que su tamaño sugiere.

Dónde queda bien y cuánto duele

Las composiciones de varios objetos quieren un panel plano donde todo se lea a la vez: la cara externa del brazo, el pecho, el omóplato o el muslo. Un reloj de arena o una calavera alada pequeña caben en la cara interna del antebrazo o en la pantorrilla. En el cuello, la frase sola en mayúsculas romanas corre bien por el costado o en la nuca, que duele menos que la garganta; la piel ahí se mueve con cada giro, así que conviene letra grande y separada.

Qué preguntarle a tu tatuador

  • Si se siente cómodo rotulando una frase latina corta, y que la dibuje en mayúsculas romanas y no con una fuente cursiva.
  • Que trabaje desde una fuente histórica concreta, un grabado o un cuadro, y no desde otros tatuajes; la tradición es enorme y casi nada de ella circula.
  • Cómo va a sombrear, porque el punteado de grabado y el negro y gris liso envejecen muy distinto sobre el mismo dibujo.

Los precios cambian mucho según la ciudad y el tatuador; tómalos como duración de sesión, no como presupuesto, y cuenta con un mínimo de estudio en cualquier pieza pequeña.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa un tatuaje de memento mori?

Recuerda que vas a morir, dicho como orden y no como dato. Funciona en la piel precisamente por eso: es una instrucción que decidiste tener a la vista. Para la mayoría de quienes lo llevan hoy, la lectura es estoica, aprovechar el tiempo, más que religiosa.

¿Qué quiere decir memento mori, memento vivere?

Recuerda que morirás, recuerda vivir: las dos caras de la misma advertencia. La primera mitad mira al final y la segunda a lo que queda antes, y juntas dejan de sonar sombrías. Se suele repartir en dos objetos que dialogan, una calavera y una flor, o en las dos ampollas de un reloj de arena.

¿Es un tatuaje religioso?

Tiene las dos lecturas. La imaginería viene sobre todo del arte funerario cristiano, pero la frase es clásica y su regreso moderno pasa por los estoicos. Nada en el diseño te obliga a una de las dos, y eso explica en parte por qué ha durado tanto.

¿En qué se distingue de una calavera cualquiera?

La calavera es el tema; el memento mori es un argumento. La diferencia está en el segundo elemento, el reloj de arena, la vela que se apaga, el tulipán que se marchita, porque el sentido sale del contraste entre los dos.

¿Va bien un memento mori en el cuello?

Como texto, sí: dos palabras en capitales romanas a lo largo del costado del cuello o centradas en la nuca, con letras de al menos un centímetro, se leen y duran. Una vanitas con varios objetos no cabe ahí con dignidad. Ten presente que el cuello no se cubre con una camisa y que la piel de la garganta duele más que la de la nuca.

¿Cómo veo si la composición se lee en el omóplato o pide el brazo entero?

Colocándola sobre una foto tuya antes de reservar. El simulador de InkCraft pone cualquiera de estos memento mori sobre tu piel en 3D, sin registro y desde el navegador, y basta con verlo a escala real para saber si la vela y el reloj siguen siendo dos objetos o se funden en una mancha.

Míralo en tu piel antes de decidir

InkCraft coloca cualquiera de estos diseños sobre una foto tuya, ajustado y envuelto a la zona que elijas, para que lo juzgues antes de que sea permanente.

O pruébalo primero en el navegador: gratis, sin descargar nada