Ideas de tatuajes

Tattoo samurai: significado y máscara

30 diseños originales de samurái dibujados para InkCraftPor Actualizado el

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Máscara de hierro, casco con cuernos dorados y dos espadas al cinto: un tattoo samurái suele repetir la misma figura de tres cuartos. Los objetos sueltos, como el casco, la máscara o la guarda de la espada, dicen lo mismo sin parecerse a mil tatuajes más.

Toca cualquier diseño para verlo sobre tu propia piel en el simulador, sin registro.

Esta serie de 30 diseños de samurái, en cifras

Estilos representados
japonés (8), ilustrativo (7), neotradicional (2), sketch (2), trash polka (2), anime (2)
Negro y gris frente a color
67 % en negro y gris, 33 % a color
Casi siempre dibujado junto a
espada, flor de cerezo, ola, horse

Contado sobre los 30 diseños que aparecen en esta página. Todos se dibujaron para InkCraft; ninguno está copiado ni reposteado. Puedes citar estos datos enlazando a esta página.

Qué significa un tatuaje de samurái

Quien se tatúa un samurái casi nunca está pensando en la guerra, sino en un código: lealtad, contención y la idea de que se vive mejor cuando se acepta que uno va a morir. Ese código, el bushidō, se puso por escrito sobre todo cuando ya no había guerras. El Hagakure, el libro que cita tanta gente que lleva este tatuaje, lo dictó Yamamoto Tsunetomo a principios del siglo XVIII, después de casi cien años de paz en los que la clase guerrera vivía más de la administración que de la espada. Y el bushidō que conoce Occidente salió de un libro que Nitobe Inazō escribió en inglés a finales del siglo XIX para explicarles Japón a los extranjeros. Nada de eso vacía el ideal; solo recuerda que se formuló en calma, y que lo que se tatúa es una ética y no una batalla.

La armadura carga casi todo el significado visual. El kabuto, el casco, se reconoce por las placas escalonadas que caen sobre la nuca y por el adorno de la frente, que podía ser un par de cuernos dorados, una media luna o el emblema del clan. La máscara samurái, el menpō, es la pieza que más se tatúa sola, y con razón: era una cara de hierro de gesto fijo, a menudo con bigote de crin y dientes, hecha para que nadie leyera en el rostro de quien la llevaba ni el miedo ni la duda. Tatuada, habla de compostura más que de ferocidad.

Entre las máscaras conviene distinguir, porque se confunden mucho. El menpō es equipo de guerra. La hannya viene del teatro nō: es el rostro de una mujer a la que los celos y el dolor convirtieron en demonio, con cuernos y la boca abierta hasta las orejas, y en escena es más trágica que malvada. El oni es un ogro del folclore, sin historia personal detrás. Ponerle una hannya a un guerrero no es un error, pero suma una segunda historia que alguien va a leer. Algo parecido pasa con la pareja de geisha y samurái, que el tatuaje occidental compone como dos mitades, la disciplina y las artes, sin que responda a ninguna escena japonesa: la geisha, cuyo nombre quiere decir persona de las artes, surgió en el siglo XVIII en los barrios de diversión de las ciudades, un mundo aparte del de los guerreros. Como imagen de equilibrio funciona, siempre que se sepa que es una invención del tatuaje.

Para un lector mexicano la figura tiene, además, un capítulo propio. En 1614 desembarcó en Acapulco la embajada de Hasekura Tsunenaga, un samurái enviado por Date Masamune, señor de Sendai, para negociar comercio con la Nueva España; la comitiva cruzó el país hasta Veracruz, camino de Madrid y de Roma. Fue una de las primeras visitas japonesas al continente, cuatro siglos antes de que toda una generación latinoamericana conociera al espadachín de la hoja invertida por la caricatura que aquí se llamó Samurai X.

De dónde viene el diseño

El tatuaje japonés y el samurái salieron de extremos opuestos de la misma sociedad. La clase guerrera no se tatuaba: desde principios del siglo XVIII el shogunato marcaba la piel de los delincuentes como castigo, y el tatuaje decorativo creció entre bomberos, cargadores y artesanos de Edo, gente que trabajaba con el torso al aire. El gran repertorio de figuras llegó con los grabados de Utagawa Kuniyoshi sobre los héroes del Suikoden, publicados hacia 1827: guerreros tatuados en papel que la gente pidió llevar en la piel. En la década de 1870 el gobierno Meiji acabó con los privilegios de la clase samurái y prohibió también el tatuaje, una prohibición que duró hasta 1948. El samurái tatuado es, entonces, un retrato hecho por la gente a la que esa clase gobernaba, y por eso es heroico y no documental.

Cómo elegir el tuyo

  • Si el espacio es chico, elige un objeto y no una figura. Un kabuto, un menpō o una tsuba, la guarda redonda de la katana, son composiciones completas a doce centímetros; un guerrero de cuerpo entero a esa escala pierde los cordones, las placas y la cara, justo lo que lo distingue de los cientos que se le parecen.
  • Decide si se le ve la cara. Con la máscara puesta, el tatuaje trata de la armadura y del código; con el rostro descubierto se vuelve un retrato y pide a alguien que domine el retrato. Son encargos distintos y se cobran distinto.
  • A partir de cierto tamaño, el fondo no es opcional. Un brazo completo o una espalda de estilo japonés se arman con nubes, viento, agua o pétalos de cerezo que enmarcan la figura, y un guerrero grande flotando sobre piel desnuda se ve inacabado por bien dibujado que esté. El cerezo tiene ahí sentido propio: un viejo dicho japonés pone la flor del cerezo a la cabeza de las flores y al guerrero a la cabeza de los hombres, porque los dos caen en su mejor momento.
  • En los diseños de esta página manda el negro, con dos de cada tres en monocromo y el estilo japonés y el ilustrativo al frente, y hay también un par sacados del anime. El color aparece donde más rinde, en las máscaras, porque el rojo de una hannya hace un trabajo que ningún gris consigue.

Tamaño, precio y zona del cuerpo

Qué tamaño tiene y cuánto cuesta

Una máscara de doce a quince centímetros, sea hannya, oni o menpō, lleva de tres a cuatro horas. Una katana o una tsuba son más sencillas y muchas veces se quedan por debajo de dos. Un guerrero completo con fondo es un compromiso del tamaño de un brazo entero, de quince a veinticinco horas repartidas en varias sesiones: una armadura japonesa está hecha de filas de laminillas atadas con cordón, y cada fila hay que trazarla.

Dónde queda bien y cuánto duele

En el brazo hay dos opciones claras: la cara externa del antebrazo para una máscara o un casco, y el brazo completo para una figura, que el tatuador diseña siguiendo el músculo en vez de pegarle un dibujo encima. La espalda es el lienzo clásico de la tradición japonesa para un guerrero de cuerpo entero, con el fondo bajando hasta los glúteos. El omóplato y la cara externa del brazo duelen poco; la columna, el codo y el costado, bastante más. Una katana pide una franja larga y recta, como la pantorrilla, donde la hoja no tenga que doblarse.

Qué preguntarle a tu tatuador

  • Si trabaja estilo japonés con regularidad, porque el fondo de viento, agua y nubes es un oficio aparte del de la figura.
  • Qué máscara va a dibujar exactamente: hannya, oni y menpō son tres objetos con tres significados.
  • Para un brazo completo o una espalda, que te enseñe el boceto de la pieza entera antes de la primera sesión, aunque se tatúe por partes.

Los precios cambian mucho según la ciudad y el tatuador; tómalos como duración de sesión, no como presupuesto, y cuenta con un mínimo de estudio en cualquier pieza pequeña.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa un tatuaje de samurái?

Casi siempre, un código más que una pelea: lealtad, autocontrol y la serenidad de quien ya aceptó el riesgo. Una figura arrodillada, con la espada fuera del cinto y apoyada en el suelo, dice disciplina mejor que una hoja en alto, y un guerrero bajo la lluvia o junto a un cerezo que pierde sus flores habla de lo breve que es todo. El significado exacto lo ponen los objetos que lo acompañan.

¿Qué significa la máscara samurái tatuada?

Si es un menpō, la máscara de guerra de hierro, compostura: un rostro que no deja ver lo que siente. Si es una hannya, los celos y el dolor que convierten a una mujer en demonio en el teatro nō; si es un oni, un ogro del folclore que lo mismo amenaza que protege. Antes de elegir, decide cuál de las tres historias quieres contar.

¿Va mejor un samurái en el brazo o en la espalda?

Depende de lo que quieras mostrar. Un casco, una máscara o una katana caben en el antebrazo o en la cara externa del brazo; un guerrero de cuerpo entero, con su fondo, necesita un brazo completo o la espalda, que en la tradición japonesa es el lugar natural de las figuras grandes. Entre una figura apretada en el antebrazo y una máscara bien resuelta en el mismo sitio, casi siempre gana la máscara.

¿Qué significa un tatuaje de geisha y samurái?

Por lo general, equilibrio: la disciplina y las artes, la fuerza y la gracia, en dos figuras que se miran o se dan la espalda. Es una pareja inventada por el tatuaje occidental, no una escena de la historia japonesa, y luce mejor cuando las dos figuras comparten el mismo fondo y la misma luz, como partes de una sola composición.

¿Está mal llevar un samurái sin ser japonés?

Los tatuadores japoneses tratan estos motivos como abiertos, y la tradición se exporta a propósito desde hace más de un siglo. Lo que sí se nota es la mezcla descuidada, como una hannya usada de máscara de demonio genérica. Y si vas a viajar a Japón, ten en cuenta que muchos baños termales, albercas y gimnasios todavía niegan la entrada a quien lleva tatuajes visibles.

¿Cómo sé si una máscara cabe en mi antebrazo?

Probándola encima antes de pedir cita. En el simulador de InkCraft eliges cualquiera de estos diseños y lo pones sobre una foto de tu brazo, en 3D y desde el navegador, sin crear cuenta; ahí ves si los cuernos de una hannya chocan con el codo o si la máscara pide subir al hombro.

Míralo en tu piel antes de decidir

InkCraft coloca cualquiera de estos diseños sobre una foto tuya, ajustado y envuelto a la zona que elijas, para que lo juzgues antes de que sea permanente.

O pruébalo primero en el navegador: gratis, sin descargar nada